El Congreso conserva en su inventario 112 regalos institucionales recibidos durante los tres años que van de legislatura, entre enseres, libros y otros objetos entregados en visitas oficiales y encuentros diplomáticos
Entre las piezas más llamativas figuran una foto de la victoria de la Selección Española en la Eurocopa de 2012, una menina poliédrica con los colores de Francia y España, la llave 899 de la Caja de las Letras y una bandera ucraniana firmada
Obsequios con carga simbólica
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, entregó a la presidenta del Congreso un plato de cerámica en su visita oficial del pasado 18 de noviembre. En el intercambio protocolario, Francina Armengol le regaló una figura de un león de bronce, réplica de los leones de la Cámara
También la primera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko, obsequió con mantelería bordada y una bandera firmada. Por su parte, Ruslan Stefanchuk, presidente de la Rada Suprema, eligió una fotografía enmarcada de la conquista de la Eurocopa por España en 2012
Textiles, libros y piezas decorativas
En el inventario aparecen además una caja con artículos de los Juegos Paralímpicos de París 2024, una túnica de gala bordada procedente de Kuwait, pañuelos de seda, corbatas, placas, medallas, monedas conmemorativas, bolígrafos, litografías, cajas labradas, relojes y jarrones
Entre los libros y publicaciones destaca el volumen Los pueblos mágicos, entregado por el embajador de México en España, Quirino Ordaz
La menina poliédrica fue un regalo del presidente de la Cámara de Comercio Franco-Española, Sébastien Guigues, con motivo del 130 aniversario de la institución. La llave 899 de la Caja de las Letras guarda el legado de Clara Campoamor, incluido un tomo original de sesiones del Congreso con sus discursos
Un registro con límites claros
La normativa parlamentaria fija en 150 euros el valor máximo de los regalos aceptables en actos oficiales. Si no pueden rehusarse en el momento, deben aceptarse en nombre de la institución y pasar a su custodia
La regla general impide admitir obsequios que puedan interpretarse como intento de influir en decisiones o votos. En el caso de delegaciones y visitas institucionales, los regalos que superen ese límite, o que se consideren institucionales, se depositan para inventario y custodia en el Congreso, que actualiza el registro cada tres meses