El incendio forestal de Las Peñas de Riglos (Huesca) evoluciona favorablemente y se acerca a su estabilización, aunque continúa activo y encara dos jornadas complicadas por las condiciones meteorológicas
El regreso de los evacuados no comenzará hasta el miércoles, siempre que la situación siga mejorando. Las autoridades aún no han fijado qué localidades serán las primeras en recuperar vecinos, ya que la vuelta depende tanto del estado del fuego como de que los servicios básicos funcionen con normalidad
Realojos condicionados por el agua y los suministros
El Gobierno aragonés revisa las captaciones de agua para descartar la entrada de cenizas y comprobar que el recurso sea apto para el uso, aunque no necesariamente para el consumo. También se ha comprado agua embotellada y se preparan bandos municipales para repartir una cantidad diaria a cada vecino
El incendio mantiene evacuadas a 1.046 personas, distribuidas en 19 núcleos de población, dos cámpines y un campamento. De ellas, 73 siguen alojadas en recursos habilitados por las administraciones
El frente más delicado sigue bajo vigilancia
Durante la noche se produjo una reproducción al suroeste de Santa Cruz de la Serós, ya controlada. Ahora se trabaja con drones para detectar puntos calientes en el perímetro y acceder después por tierra para enfriarlos y verificar su evolución
El operativo también refuerza la presencia de medios aéreos en las zonas de más difícil acceso, con un despliegue cercano a 30 aeronaves
Las tareas estarán marcadas por el viento, con rachas de entre 30 y 40 kilómetros por hora, temperaturas superiores a 35 grados y una humedad relativa que podría caer al 15 % durante el día
Las áreas situadas hacia el puerto de Santa Bárbara y la parte norte junto a la A-240 se consideran más tranquilas, mientras que el trabajo se concentra en Botaya, una de las zonas más complejas por la orografía, y en Santa Cruz de la Serós, donde en algunos momentos aún se ven llamas
Algunos efectivos de bomberos urbanos, como los del Ayuntamiento de Zaragoza, han iniciado su repliegue al no estar orientados a incendios forestales. Las administraciones implicadas han agradecido además la colaboración vecinal en forma de alojamiento y avituallamiento para los equipos desplegados