El Museo Picasso de Málaga abrirá el 30 de octubre una exposición temporal que pondrá en diálogo, por primera vez, la obra de Pablo Picasso con la de Edvard Munch
La muestra reunirá más de un centenar de piezas, entre pinturas, grabados y dibujos, y abordará las coincidencias temáticas y formales que marcaron la producción de ambos creadores, sin plantear una relación de influencia directa
Un recorrido por obsesiones compartidas
El itinerario expositivo se detendrá en asuntos como el amor y el deseo, la enfermedad, la vida y la muerte, la soledad y la angustia existencial, con el objetivo de mostrar cómo esos motivos atravesaron la obra de los dos artistas
La figura femenina ocupará un lugar destacado en ese universo simbólico. Admiradas y deseadas, las mujeres aparecerán también como presencias complejas y ambiguas, reflejo de tensiones afectivas y psicológicas presentes en su imaginario
Cafés, cabarés y cuerpo desnudo
Otro de los ejes de la exposición será la vida moderna y sus escenarios de sociabilidad, como cafés, cabarés y ambientes bohemios, espacios que tanto Munch como Picasso utilizaron para experimentar y observar al individuo contemporáneo
La propuesta incluirá además apartados dedicados al cuerpo desnudo, desde los que se reconsiderará el alcance de una creación radical que ayudó a redefinir el arte moderno y la forma de entender el mundo
La comisaria de la muestra, Paloma Alarcó, ha descrito el proyecto como un encuentro imaginario entre dos personalidades distintas que nunca coincidieron, pero que compartieron una intensa curiosidad por los misterios profundos de la vida y varios intereses comunes a lo largo de sus trayectorias