La central nuclear ucraniana de Zaporiyia, bajo control ruso, cumple más de una semana sin suministro eléctrico externo y enfrenta el riesgo de un apagón total por la fragilidad de su abastecimiento y la escasez de combustible, advirtió este sábado el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)

Una única línea activa y generadores al límite

Según el organismo, la planta perdió el 20 de agosto la línea Ferosplavna-1 de 330 kilovoltios, la única conexión exterior que le quedaba. Desde entonces, depende en exclusiva de sus generadores diésel de emergencia para cubrir las funciones esenciales de seguridad nuclear

Esas funciones incluyen, sobre todo, el funcionamiento de las bombas que enfrían los seis reactores y las piscinas de combustible gastado

Diez días de margen

Rafael Grossi, director general del OIEA, advirtió de que la central dispone de diésel para solo diez días, una cantidad que calificó como el mínimo reglamentario. La última entrega al depósito externo se hizo en marzo y los envíos posteriores quedaron interrumpidos por los combates

Los inspectores del organismo en la zona no han podido revisar ese depósito desde 2025 porque se les negó el acceso por motivos de seguridad. Para evitar un fallo mayor, el personal trasladó recientemente varias decenas de toneladas de diésel desde ubicaciones cercanas

Grossi sostuvo que, si no se restablece pronto la electricidad externa o no llegan nuevas reservas de combustible, la planta podría sufrir un apagón total en torno a diez días

Reparación pendiente y riesgo militar

Antes de la invasión rusa de Ucrania, iniciada en febrero de 2022, Zaporiyia contaba con diez líneas eléctricas externas. Ahora, el OIEA negocia con las partes una tregua local y temporal para reparar la conexión que aún queda pendiente

El organismo también alertó de que la seguridad física de la instalación sigue amenazada por explosiones y drones en sus inmediaciones. Tres ataques recientes hirieron a dos trabajadores e impactaron en zonas críticas, entre ellas el depósito de combustible gastado

Aunque los niveles de radiación continúan dentro de la normalidad, Grossi calificó esos ataques de inaceptables

Las fuerzas rusas tomaron el control de Zaporiyia en las primeras semanas de la guerra. Moscú y Kiev se han acusado mutuamente de poner en peligro la seguridad de la central, que aunque no produce electricidad sigue necesitando energía constante para mantener la refrigeración del núcleo y del combustible gastado

El OIEA añadió que la inestabilidad bélica también afecta a otras instalaciones nucleares ucranianas, como Chernóbil, Khmelnytskyi y la planta del Sur de Ucrania, donde se reportan alertas aéreas frecuentes y sobrevuelos recurrentes de drones y misiles