El Organismo Internacional para la Energía Atómica alertó este martes de que Irán sigue negando a sus inspectores el acceso a sus instalaciones nucleares, en un contexto marcado por la reanudación de los ataques entre Teherán y Washington y por el bloqueo de las negociaciones

En un documento restringido distribuido en Viena, su director general, Rafael Grossi, advirtió de que la ausencia de datos sobre ese material nuclear y la imposibilidad de verificarlo representan un motivo de preocupación para la no proliferación. También reclamó que se permita la entrada de los inspectores “con la máxima urgencia”

Presión diplomática en Viena

Grossi reiteró su pedido a las autoridades iraníes para que autoricen la reanudación del trabajo de los expertos y llamó a una salida negociada con Washington. La Junta de Gobernadores del organismo se reunirá la próxima semana en Viena para examinar una nueva resolución de censura contra la República Islámica

Las inspecciones en Irán se redujeron a más de la mitad el año pasado, después de que el país impusiera nuevas limitaciones tras la guerra de 12 días en la que Israel y Estados Unidos bombardearon sus instalaciones nucleares

Plantas dañadas y acceso limitado

Los observadores todavía no han regresado a Fordow, Isfahán y Natanz, las plantas alcanzadas en aquellos ataques. El organismo señaló, sin embargo, que a mediados de septiembre se permitirá a los inspectores visitar la central de Bushehr

La protesta del OIEA llega mientras continúan los intercambios de hostilidades entre Estados Unidos e Irán. En las últimas horas, Washington lanzó nuevos bombardeos y la República Islámica respondió atacando activos estadounidenses en Oriente Próximo