El Tribunal Supremo ha aumentado la indemnización que el Ayuntamiento de Zaragoza deberá abonar a los hijos de un fontanero municipal fallecido tras desarrollar una enfermedad vinculada a su exposición al amianto
La sentencia fija en 214.594,65 euros, más intereses, la cantidad que debe pagar el consistorio, y cierra un litigio iniciado en 2019, dos años después de la muerte del trabajador
El recargo no reduce la compensación
El caso había arrancado con una reclamación por responsabilidad patrimonial que fue rechazada por el Ayuntamiento. Después, un juzgado condenó al consistorio a pagar 286.126 euros, al considerar que la muerte del trabajador se originó en una enfermedad profesional causada por el amianto durante su labor como fontanero municipal
Más tarde, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón rebajó la cifra a 16.172 euros al descontar el 25 % por la incidencia del tabaquismo y restar el importe ingresado por el Ayuntamiento en la Tesorería de la Seguridad Social como recargo de prestaciones
Ahora, el Supremo corrige ese último criterio. Señala que ese recargo tiene una finalidad sancionadora por el incumplimiento de las medidas de seguridad y salud laboral, y que no puede servir para reducir la indemnización reconocida por responsabilidad patrimonial
El tribunal añade que ese ingreso no supuso ningún pago directo al trabajador ni a sus herederos, sino una aportación destinada a garantizar el incremento de la pensión reconocida por incapacidad permanente absoluta
El Supremo mantiene, eso sí, la reducción del 25 % asociada al tabaquismo, al no haber sido discutida en el recurso