Organizaciones de la oposición nicaragüense en el exilio pidieron este jueves a la Comunidad del Caribe (Caricom) que apoye la convocatoria a una reunión extraordinaria de la Organización de los Estados Americanos (OEA), impulsada a pedido de Estados Unidos para analizar posibles medidas contra Nicaragua
En una carta dirigida al bloque caribeño, los opositores reclamaron el respaldo más firme a la resolución que será tratada en una próxima sesión extraordinaria del Consejo Permanente y a la convocatoria urgente de una reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores
Presión regional sobre Nicaragua
El pedido llega después de que Daniel Ortega afirmara el 19 de julio que no volverían a celebrarse elecciones, una declaración que desató críticas por la profundización del autoritarismo en el país
Las organizaciones en el exilio sostuvieron que la crisis nicaragüense no debe verse solo como un asunto interno, sino como un problema de interés hemisférico por sus efectos sobre la seguridad y la estabilidad del sistema interamericano, además del impacto específico sobre pueblos indígenas y afrodescendientes
Denuncias de derechos humanos
En la misiva, recordaron que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha descrito la situación de Nicaragua como la más grave del continente, con detenciones arbitrarias, persecución política y religiosa, y hostigamiento transnacional
También alertaron sobre consecuencias regionales como migración forzada, crimen organizado y alineamiento con potencias extrahemisféricas, por lo que exhortaron a las delegaciones de Caricom a votar a favor de la convocatoria urgente
Un poder cada vez más cerrado
La iniciativa promovida por Estados Unidos condena los daños atribuidos al Gobierno de Ortega y plantea una reunión de consulta de cancilleres para definir los pasos a seguir
Ortega gobierna Nicaragua desde 2007 y, desde 2017, lo hace junto a su esposa, Rosario Murillo, quien pasó de vicepresidenta a copresidenta tras la reforma constitucional de 2025
La Asamblea Nacional ya presentó otra reforma que propone ampliar de seis a siete años el mandato de la copresidencia y habilitar su reelección, además de elevar a rango constitucional restricciones políticas contra quienes el régimen considere “golpistas” o “traidoras a la patria”
Las últimas elecciones generales se celebraron en noviembre de 2021 sin la participación de los principales aspirantes opositores, que habían sido arrestados antes de esos comicios