La edición 12+1 de Flamenco on Fire ha arrancado este viernes con una idea clara: abrir puertas al flamenco sin perder sus raíces. Su director, Arturo Fernández, sostiene que el festival debe ofrecer una mirada amplia sobre un arte que convive con otras músicas y formas de expresión

Un mapa del flamenco actual

Hasta el 29 de agosto, el ciclo pasará por Viana, Estella-Lizarra y Pamplona con una programación que reúne baile, cante y guitarra en calles, balcones, teatros y espacios al aire libre

La cantaora Mayte Martín inauguró el programa en las Ruinas de San Pedro de Viana. El sábado será el turno de Sandra Carrasco y David de Arahal, junto a Ana Morales como artista invitada, con un homenaje a Pepe Marchena en Estella-Lizarra

Ya en Pamplona, desde el miércoles, el cartel reunirá a nombres como José Mercé, Manuel Liñán, Yerai Cortés, Paloma Fantova, La Tremendita, Rafael Riqueni, Felipe Maya y Juan Diego Mateos, entre otros

La emoción como punto de entrada

Fernández, al frente del festival desde 2020, defiende que cada edición debe funcionar como una fotografía del estado actual del flamenco, desde sus expresiones más tradicionales hasta las más vanguardistas

Para él, la clave está en la emoción: considera que es el único acceso real al género y también el origen de la afición. Por eso compara el flamenco con un árbol firme en su raíz, pero con ramas que crecen en direcciones distintas

El director recuerda además que esta convivencia con otras músicas no es nueva. La ópera flamenca, eje de esta edición, ya incorporó desde 1925 instrumentos y recursos poco habituales para la época

Escenarios variados, mismo respeto

El festival no se limita a los teatros. También ocupa balcones como los del Ayuntamiento de Pamplona y el Hotel La Perla, además de las Noches de Flamenco del Hotel Tres Reyes y el escenario Sabicas, pensado para llevar la guitarra a distintos rincones de la ciudad

Fernández sostiene que el flamenco no cambia al salir del teatro si el lugar y el trato están a la altura. También valora la respuesta del público del norte, al que describe como curioso, atento y respetuoso

Desde su creación, el festival ha crecido con ciclos propios y una identidad consolidada. Fernández admite que no esperaba alcanzar en 2026 el nivel de afluencia y prestigio que ha logrado la cita. Mientras tanto, ya trabaja en nuevos proyectos centrados en la guitarra y el cante, con la intención de seguir acercando el flamenco a quien todavía lo mira desde lejos

Su objetivo, resume, es romper clichés y permitir que el público conozca este arte sin prisas: con tiempo, atención y escucha