Una década de desplazamiento forzado

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, pidió reforzar la protección de quienes huyen de Birmania y reactivar la respuesta internacional cuando se cumple el noveno aniversario del éxodo masivo de rohingya provocado por la campaña militar de 2017, que obligó a salir a cerca de un millón de personas

Su portavoz, Stéphane Dujarric, advirtió de la creciente inseguridad, el recorte del espacio de protección y la falta de perspectivas para una solución duradera para esta comunidad

Violencia, abusos y acceso limitado

La ONU sostiene que rohingya y otras comunidades siguen atrapados entre el conflicto y el desplazamiento, con graves violaciones de derechos humanos y otros abusos, también atribuidos al ejército birmano, al Ejército Arakan y a otros actores armados

Además, alertó de que cada año siguen muriendo cientos de civiles, mientras continúan las restricciones a la circulación y al acceso humanitario. Entre los riesgos citados figuran el reclutamiento forzoso, las detenciones arbitrarias y la violencia sexual

Bangladesh y la ruta marítima

Guterres agradeció la hospitalidad de Bangladesh y de otros países que acogen refugiados, e instó a todos los Estados a ofrecer protección a quienes salen de Birmania

También expresó preocupación por el aumento de muertes de rohingya en el mar y reclamó cooperación regional en búsqueda y rescate, desembarco seguro y lucha contra la trata de personas

Llamado a una salida política

El secretario general pidió fortalecer la acción colectiva para respaldar una solución política integral e inclusiva, además de mantener la asistencia humanitaria, las oportunidades de sustento y el apoyo a la autosuficiencia hasta que existan condiciones para un retorno voluntario, seguro, digno y sostenible

Cientos de miles de rohingya siguen en el campamento de Cox's Bazar, en Bangladesh, expuestos al hacinamiento, las enfermedades, las tormentas y los incendios. En paralelo, Birmania continúa sumida en la guerra civil abierta tras el golpe de Estado de 2021, con más de 8.300 muertos y cerca de 22.600 detenidos, según datos de la Asociación de Asistencia para Presos Políticos de Birmania

Las autoridades democráticas en el exilio han acusado al ejército de cometer decenas de masacres de civiles, mientras el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha denunciado reiteradamente la impunidad con la que actúa la junta militar y el carácter permanente de la crisis política y humanitaria