Islandia cerró este sábado sus colegios electorales tras una jornada de votación en la que el país ha decidido si reanuda el proceso de adhesión a la Unión Europea, congelado desde hace más de diez años
Casi 400.000 ciudadanos estaban llamados a las urnas en una consulta de doce horas que ha despertado un notable interés. Los primeros datos apuntaban a una participación elevada, aunque las cifras oficiales posteriores la situaron en niveles más modestos
Una participación menor de la esperada
En la Circunscripción Sur de Reikiavik, a las 19.00 horas, la participación era del 57,4%, cinco puntos por debajo de la registrada en las últimas elecciones legislativas
Los primeros resultados oficiales empezarán a conocerse poco después del cierre de urnas, pero el recuento completo probablemente no terminará hasta la mañana del domingo
La pesca, principal foco de resistencia
Las encuestas dan una ligera ventaja a quienes apoyan seguir adelante con las conversaciones, aunque persiste un sector relevante contrario al proceso. La principal preocupación sigue siendo el impacto sobre la pesca, un sector que representa alrededor del 40% de la economía islandesa
Islandia abrió negociaciones en 2010, pero las dejó en suspenso tres años después por las tensiones en torno a la política común de pesca. La posibilidad de que Bruselas asuma parte del control del sector continúa alimentando el rechazo de una parte del electorado
El Gobierno defiende una nueva oportunidad
La primera ministra, Kristrún Frostadóttir, y el ministro de Economía, Dadi Már Kristófersson, impulsor de la consulta, han defendido que Islandia puede arrancar mejores condiciones en materia pesquera. También sostienen que la adopción del euro aportaría ventajas económicas para las empresas y para la población
El Ejecutivo considera además que el país afronta esta etapa en una posición más sólida que hace dos décadas, cuando la crisis financiera debilitó sus instituciones y terminó frenando el proceso europeo
Bruselas ve margen para un proceso rápido
En Bruselas, la posibilidad de que Islandia vuelva a la senda europea ha sido recibida con satisfacción. La Comisión Europea cree que, si las conversaciones avanzan, el país podría completar las negociaciones en uno o dos años
Islandia ya forma parte del Mercado Único, es un país estable y miembro de la OTAN, factores que refuerzan su encaje político y estratégico dentro del bloque