La Comisión Europea afirmó este viernes que no constata desplazamientos de migrantes desde Ceuta hacia otros Estados miembro y defendió que el marco especial previsto para Ceuta y Melilla en el Código de Fronteras Schengen sigue plenamente vigente
El comisario de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, sostuvo que no se están produciendo movimientos posteriores hacia el continente europeo y recalcó que las salidas desde ambas ciudades autónomas están sometidas a controles en la frontera exterior de la Unión
Controles y respaldo a España
Fuentes comunitarias aclararon que nadie puede pasar de Ceuta a la península o a otro país de la UE sin ese control fronterizo, y descartaron pronunciarse sobre las peticiones de suspender a España del espacio Schengen. En caso de detectarse una deficiencia grave, añadieron, la Comisión elaboraría un informe para debatirlo con el Estado afectado antes de elevarlo al Consejo
Bruselas también destacó la cooperación entre España y Marruecos para acelerar el retorno de quienes entraron de forma irregular y recordó que Marruecos figura entre los países de origen seguros para la UE. Además, señaló que seguirá apoyando a las autoridades españolas en la aplicación del Pacto sobre Migración y Asilo
Frontex ya está sobre el terreno
La Comisión indicó que Frontex tiene personal desplegado en el puerto de Ceuta para colaborar en los controles habituales y que está preparada para reforzar su presencia si España lo solicita. Por ahora, no consta ninguna petición adicional
En paralelo, Bruselas ya celebró una primera reunión con las autoridades españolas para evaluar necesidades urgentes como alimentos, mantas, higiene, rescate marítimo y gestión fronteriza. También informó al resto de capitales a través de la red europea de coordinación migratoria
Prioridad: frenar nuevas salidas
Las instituciones europeas insisten en que la prioridad es evitar nuevas salidas desde Marruecos y acelerar los retornos de quienes ya llegaron a Ceuta. La comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Suica, dijo seguir la crisis de cerca, mientras Ursula von der Leyen calificó de inaceptables las imágenes de la ciudad y pidió detener de inmediato las llegadas
Según el Ministerio del Interior, unas 25.000 personas habían regresado ya a Marruecos al mediodía. Las autoridades sitúan la entrada masiva en torno a 60.000 personas y el último balance de la Delegación del Gobierno eleva a 41 los fallecidos