El precio internacional del petróleo acumuló una suba cercana al 27% en menos de un mes por el conflicto en Medio Oriente. El Brent pasó de USD 85 por barril el 26 de agosto a valores próximos a los USD 109 esta semana. Este lunes se ubicaba alrededor de los USD 108

El aumento volvió a poner bajo presión el precio de los combustibles en Argentina. Las principales petroleras mantienen conversaciones con el Ministerio de Economía para evaluar una eventual corrección, aunque la situación no es igual para todas las compañías

YPF mantendría los precios por ahora

YPF, que concentra aproximadamente el 55% del mercado y funciona como referencia para el resto de la industria, no tiene previsto modificar sus valores en lo inmediato. La empresa mantendría vigente el precio actual

El litro de nafta súper ronda los $2.059 en las estaciones de servicio. Desde el Ministerio de Economía señalaron que no cuentan con información sobre esas tratativas y consideraron prematura una corrección en el corto plazo, debido al funcionamiento de la cuenta corriente compensadora durante el conflicto

La diferencia entre el valor internacional y el precio interno es significativa. Con un Brent en USD 108 y las naftas calculadas sobre un valor equivalente a USD 84, un traslado completo implicaría una suba potencial del 15,7% en los surtidores y un impacto cercano a 0,7 puntos porcentuales en el índice de precios al consumidor

Ese cálculo supone una actualización total e inmediata, un escenario que no está previsto. Por eso, refleja la magnitud del desajuste acumulado, pero no constituye una proyección concreta sobre el próximo movimiento de los precios

El antecedente del mecanismo de amortiguación

La situación actual invierte la lógica del sistema aplicado durante el primer semestre. Entre abril y junio, YPF implementó un mecanismo de amortiguación, conocido como buffer, para evitar que la volatilidad del Brent se trasladara directamente al surtidor

El esquema comenzó el 1° de abril y fue extendido en mayo por 45 días. Durante ese período, el precio de la nafta súper se mantuvo cerca de los $2.000, incluso cuando el barril superó los USD 100

Cuando el Brent descendió y se estabilizó entre USD 75 y USD 80, el mecanismo llegó a su fin. La lógica era que las petroleras recuperaran primero los márgenes resignados durante la etapa de precios elevados antes de trasladar las bajas al consumidor

Con el crudo nuevamente en alza, ese margen de absorción se agotó. En lugar de compensar pérdidas anteriores, las empresas enfrentan ahora un aumento de sus costos

La demanda de nafta sigue debilitada

El debate sobre los precios se desarrolla en un contexto de menor consumo. Durante los primeros siete meses de 2026 se despacharon 5.667,3 millones de litros de nafta, un 5,26% menos que en el mismo período de 2023, cuando se habían vendido 5.981,8 millones

Se trata del nivel más bajo en dos años. La nafta premium registró la mayor disminución, con una caída del 7,3% frente a 2023, mientras que la súper retrocedió 4,5%

A la presión del petróleo se suma el peso de los impuestos. El tributo a los combustibles aumentó 1.387% desde el cambio de gestión, muy por encima de la inflación acumulada del 329% durante el mismo período

De los aproximadamente $2.059 que cuesta el litro de nafta súper, unos $411 corresponden a ese impuesto. A comienzos de septiembre, el Gobierno volvió a postergar su actualización hasta el 1° de octubre, mediante un decreto. Fue la decimotercera postergación desde 2024 y, en esta ocasión, no se aplicaron aumentos parciales

Qué definirá el precio en las próximas semanas

La evolución de los combustibles dependerá de tres factores principales: el nivel en el que se estabilice el Brent, el resultado de las conversaciones entre las petroleras y el Ministerio de Economía, y la decisión que tome YPF

Por su posición dominante, la empresa de mayoría estatal suele marcar el rumbo del mercado. Históricamente, las demás compañías replican sus movimientos de precios