La Feria de Teatro de Castilla y León cerró este sábado en Ciudad Rodrigo (Salamanca) una edición que reunió a más de 29.000 espectadores y dejó ya en el horizonte su 30 aniversario, previsto para 2027
Su director, Manuel González Fernández, defendió que el certamen se ha convertido en un espacio de referencia para la creación surgida fuera de los grandes centros y en un impulso para compañías que todavía no han logrado entrar en los circuitos nacionales
La programación de este año marcó además un récord de participación de compañías de Castilla y León, que representaron casi el 40 % del total. Junto al mercado portugués, ese sigue siendo uno de los grandes ejes de una cita que aprovecha el carácter fronterizo de Ciudad Rodrigo para convertirse, cada final de agosto, en punto de encuentro a ambos lados de la Raya
González subrayó que la feria reúne tanto propuestas emergentes como trayectorias ya consolidadas, y confió en que siga actuando durante la próxima década como nodo de la actividad escénica desarrollada en la periferia
De cara a la próxima edición, la organización estudia si podrá preparar una celebración especial por las tres décadas de vida del certamen, algo que dependerá de los apoyos institucionales. El director mostró confianza en que la Junta de Castilla y León mantendrá su respaldo al proyecto
La feria está organizada por la Junta junto al Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo, la Diputación y la Asociación Cultural Civitas, que actúa como entidad promotora, fundadora y coordinadora
Entre los retos pendientes, González destacó la necesidad de contar con un espacio escénico equipado para todo el año, no solo durante los días de feria. A su juicio, el Teatro Nuevo Arrabal resulta demasiado grande para algunas producciones
El Ayuntamiento trabaja ya en varias rehabilitaciones que podrían dar respuesta a esa carencia, en una ciudad que considera esta feria su segundo gran acontecimiento anual, solo por detrás del Carnaval del Toro