La renovación parcial del Tribunal Constitucional continúa sin avances y entra en un nuevo curso político con cuatro magistrados en situación de mandato vencido desde el pasado 17 de diciembre. En el entorno socialista temen que el relevo no se encarrile antes de unas posibles elecciones generales

Los miembros afectados son el presidente, Cándido Conde-Pumpido; la magistrada María Luisa Balaguer; y los magistrados Ricardo Enríquez y José María Macías. Los dos primeros pertenecen al sector progresista y los otros dos al conservador. Todos fueron designados por el Senado, que debe impulsar ahora los nuevos nombramientos

Un reparto todavía por negociar

Fuentes jurídicas señalan que lo más probable es que Macías repita en el cargo, ya que solo lleva dos años en el tribunal y la ley lo permite. En ese caso, quedaría por cerrar la sustitución de los otros tres puestos, que, según el reparto habitual, deberían corresponder a dos perfiles progresistas y uno conservador

El problema es que el acuerdo sigue bloqueado desde hace ocho meses. En el propio tribunal dan por hecho que el choque entre socialistas y populares ha ido a más y que ya no solo complica los pactos, sino incluso la apertura de una negociación

El PSOE da por rota la negociación

Fuentes del PSOE aseguran que no ha habido contactos con el PP durante todo el año para abordar esta renovación. A su juicio, los populares esperan a una mejor correlación de fuerzas tras unas elecciones para intentar imponer una mayoría conservadora en el tribunal

Con el actual equilibrio del Senado, el PP cuenta con mayoría absoluta, pero no con los tres quintos necesarios para sacar adelante los nombramientos en solitario. Los socialistas sostienen que esa es la razón por la que el acuerdo permanece encallado

El PP rechaza participar

Desde el PP responden que el Gobierno utiliza este asunto como una maniobra para desviar la atención de otros problemas y aseguran que no formarán parte de esa estrategia. También afirman que la preocupación del Ejecutivo por la renovación no se corresponde con la situación que, según denuncian, se vive en Ceuta

La última prórroga para cerrar la renovación expira el 15 de septiembre. En el PSOE no confían en que la situación cambie antes de esa fecha y asumen que el bloqueo puede prolongarse aún más