El presidente de Líbano, Joseph Aoun, volvió a reclamar este lunes la extensión del mandato de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) y advirtió que cualquier alternativa debe asegurar la continuidad de la presencia internacional en el sur del país
"Nuestra primera opción es extender el mandato de la FINUL", sostuvo, al insistir en que la misión de la ONU sigue siendo un factor clave de estabilidad. Según explicó, si no se aprueba esa prórroga, debería adoptarse un marco que permita mantener fuerzas internacionales en la zona, junto al Ejército libanés y en coordinación con él
Una presencia que sostiene la calma en la frontera
Aoun afirmó que la labor de la FINUL ayuda a fijar población en sus localidades y refuerza la estabilidad a través de la cooperación con las fuerzas armadas libanesas. También criticó la oposición de Israel a la permanencia de esos contingentes en el sur y aseguró que las presiones sobre este asunto se han prolongado durante casi un año en el marco de conversaciones facilitadas por Estados Unidos
El mandatario remarcó que el objetivo es garantizar una presencia internacional sostenida en la zona, ya sea mediante la renovación del mandato actual o con un despliegue complementario, para preservar la estabilidad y fortalecer el papel del Estado y del Ejército
Apoyo parlamentario y respaldo del Gobierno
Las declaraciones se produjeron durante una reunión en el Palacio de Baabda con una delegación parlamentaria que entregó una carta firmada por 86 diputados y dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU para pedir la renovación del mandato
La delegación también se reunió con el primer ministro, Nawaf Salam, quien reiteró que la posición oficial libanesa sigue siendo la necesidad de mantener una fuerza de la ONU en el sur para tareas de observación, información, coordinación y comunicación
Salam señaló que ya había trasladado esa postura al secretario general de la ONU durante su visita a Beirut y en contactos posteriores, y agradeció a los diputados su iniciativa
El papel limitado de la FINUL
La FINUL fue creada en 1978 y opera a lo largo de la llamada Línea Azul, una franja de 120 kilómetros entre el sur de Líbano y el norte de Israel. Su misión es vigilar el cese de hostilidades entre las fuerzas israelíes y Hezbolá, aunque su mandato no le permite usar la fuerza
Sus funciones están reguladas por la resolución 1701, aprobada en 2006 por el Consejo de Seguridad de la ONU tras la crisis entre Israel y la milicia chií. La retirada de las tropas de la FINUL está prevista para 2027