El Hospital Gregorio Marañón de Madrid ha diseñado, fabricado e implantado la primera prótesis ósea personalizada de metamaterial del mundo, una tecnología inspirada en la industria aeroespacial que puede marcar un cambio en la cirugía reconstructiva
El dispositivo, elaborado en titanio mediante impresión 3D, pesa unos 300 gramos, frente a las prótesis convencionales, que pueden alcanzar varios kilos. Su coste de fabricación ronda los 3.000 euros, muy por debajo del de otros implantes de este tipo
Un implante que imita al hueso
La pieza no sustituye el hueso, sino que reproduce su forma y su función. Al ser hueca, se rellena con injertos óseos para favorecer la integración con el cuerpo y reducir el rechazo mecánico
Según los responsables del proyecto, esa integración ayuda a recuperar la movilidad y la actividad funcional del paciente con menos alteraciones postoperatorias. También permite acortar los tiempos de cirugía casi a la mitad, con menos riesgo de sangrado e infecciones
Cirugía milimétrica y diseño a medida
El implante se desarrolló a partir de imágenes radiológicas del paciente, con las que se creó un gemelo digital de su pierna sana. Sobre ese modelo se simularon las cargas reales que soporta la tibia al caminar, subir escaleras o tropezar
Con esos datos, el equipo calculó punto por punto la red interna de la prótesis y orientó los tornillos hacia las zonas de mejor calidad ósea. Así se pudo planificar una intervención de precisión milimétrica
El primer paciente vuelve a hacer vida normal
La técnica ha permitido salvar la pierna de un varón de 38 años con un sarcoma de alto grado en la tibia, para quien la amputación era la única alternativa. Un año después de la operación, hace vida normal y camina sin muletas
El implante fue rellenado con hueso esponjoso procedente del banco de tejidos del hospital, lo que facilitó la fijación y la integración del injerto dentro de la estructura metálica
Además de este caso, el centro ya ha realizado otra intervención similar y tiene en desarrollo dos más, una de muñeca y otra de esternón. La prioridad inmediata será la atención de pacientes con sarcoma, un grupo que el hospital trata en torno a 600 veces al año
El objetivo del equipo es que, en el futuro, más pacientes puedan acceder a soluciones hiperpersonalizadas dentro de la sanidad pública