Más de ocho millones de escolares iniciarán a partir del 7 de septiembre el curso 2026-2027 en un arranque marcado por las protestas y las demandas del profesorado. Madrid será la primera comunidad en volver a clase, seguida del resto de territorios con calendarios escalonados hasta el 10 de septiembre
La apertura del curso llega con un clima de movilización en comunidades como Madrid, Cataluña, Andalucía, Valencia, Cantabria o Baleares, donde los sindicatos han anunciado huelgas, paros o manifestaciones en respuesta a la falta de avances laborales y salariales
Un arranque con el foco puesto en la inversión
Las organizaciones sindicales reclaman más recursos para inclusión, atención a la diversidad y climatización de los centros, además de una subida de la inversión educativa hasta el 6 % del PIB. También insisten en reforzar el personal de apoyo y especialista en las aulas
Al mismo tiempo, sigue abierta la negociación de nuevas normas para reducir las ratios en todas las etapas, incluida la educación de 0 a 3 años y la Formación Profesional básica. Sobre la mesa está también la reducción de la jornada docente y del número máximo de alumnos por grupo en Primaria y Secundaria
Calendario de movilizaciones en varias comunidades
En Madrid, CCOO y UGT han convocado una huelga indefinida desde el 14 de octubre, mientras que CSIF ha fijado una primera protesta para el 16 de septiembre ante el Ministerio de Educación. En Andalucía hay previsto un paro el 11 de noviembre, en Cataluña una huelga el primer día de curso y en Valencia manifestaciones el 12 de septiembre
Los sindicatos alertan de que el curso puede quedar condicionado por la falta de acuerdos y por la lentitud de las reformas prometidas. También reclaman avances en el Estatuto Docente, que debe abordar aspectos como el sistema de oposiciones, la equiparación del cuerpo de maestros al grupo A1, la jubilación voluntaria, la reducción de jornada para mayores de 55 años y menos carga burocrática
Ratios, jornada y nuevas medidas
El proyecto de ley en tramitación plantea limitar el número de alumnos por aula a 22 en Primaria y 25 en Secundaria, además de fijar topes de 23 y 18 horas lectivas para el profesorado. Paralelamente, el Ejecutivo estudia un real decreto que podría rebajar ratios en Infantil, Bachillerato y FP básica sin necesidad de pasar por el Parlamento
Ese texto también podría contemplar que el alumnado con necesidades específicas compute doble, junto con más recursos para orientación y para la figura de coordinación de bienestar. Los sindicatos esperan que estas medidas sirvan para trasladar al terreno normativo parte de los compromisos pendientes
El inicio del curso llega, además, tras semanas de calor intenso, lo que ha reavivado las reclamaciones para mejorar la climatización de los centros. Para docentes y familias, el regreso a las aulas empieza así con el debate educativo todavía abierto y con la protesta como telón de fondo