Ciudad de México, 21 ago
El Gobierno de México expresó a Estados Unidos su rechazo a que ciudadanos mexicanos deportados sean enviados primero a terceros países antes de regresar al país. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, señaló que esta práctica ha llevado este año a unos 2.300 connacionales a Guatemala
Un reclamo directo a Washington
Rodríguez explicó que el asunto fue planteado el jueves en una reunión con el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson. Ahí pidió conservar los mecanismos que permiten que los mexicanos expulsados sean recibidos directamente por su país
La funcionaria afirmó que México respeta las decisiones migratorias de otros gobiernos, pero no comparte que sus ciudadanos sean trasladados a un tercer país antes de llegar a territorio nacional
También indicó que Estados Unidos está enviando mexicanos a Guatemala, Honduras y Costa Rica antes de su retorno a México. Según dijo, la postura mexicana fue expuesta de manera respetuosa, pero firme
Guatemala reporta un fuerte aumento
El planteamiento ocurre después de que el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, informara que Estados Unidos ha enviado alrededor de 2.300 mexicanos deportados a su país en lo que va de 2026, frente a los 15 casos registrados durante todo 2025
Los migrantes llegan en vuelos estadounidenses junto con ciudadanos guatemaltecos deportados y permanecen menos de 24 horas en Guatemala antes de seguir por tierra hacia México. Arévalo ha dicho que su país no actúa como tercer país seguro en estos casos, porque los mexicanos solo están en tránsito
Menos cruces y relación bilateral estable
Rodríguez también destacó una reducción de 96 % en la migración irregular hacia Estados Unidos, tanto de extranjeros como de mexicanos. Añadió que existe coordinación cotidiana entre ambos países en materia migratoria, de seguridad y comercio
La titular de Gobernación aseguró además que el Instituto Nacional de Migración mantiene contacto diario con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. Pese al desacuerdo por las deportaciones a terceros países, calificó la relación bilateral como cordial y respetuosa