Una estatua de la Virgen María de 55,6 metros de altura fue inaugurada este sábado en la parroquia de Konotopie, en el norte de Polonia, y se convirtió en la más alta de Europa. La obra fue bendecida y abierta a los visitantes en una ceremonia celebrada en la festividad de la Asunción de la Virgen
Una obra de escala monumental
La estructura supera los 38,5 metros del Cristo Redentor de Río de Janeiro y también al Cristo Rey de Świebodzin, que alcanza 52,5 metros con el pedestal y fue inaugurado en 2010
El monumento incluye un mirador panorámico y fue construido con aproximadamente 2.500 metros cúbicos de hormigón, además de una compleja estructura de acero diseñada para soportar los fuertes vientos de la zona
Financiación privada y polémica
El proyecto fue financiado íntegramente por el empresario Roman Karkosik, uno de los hombres más ricos de Polonia. Según la información difundida sobre la iniciativa, el gesto estuvo vinculado a su agradecimiento personal por la recuperación de su hija tras una enfermedad grave
La inauguración también llega en medio de controversia, después de que Karkosik anunciara despidos colectivos que afectarían a unas 200 personas, casi la mitad de la plantilla, en su fábrica de metales
Fe, turismo y desarrollo local
Los autores de la obra, el escultor Adam Jakub Matejkowski y el diseñador Aleksander Skórski, sostienen que el monumento no busca solo destacar por su tamaño, sino también convertirse en un espacio de oración, reflexión y peregrinación
Autoridades municipales y vecinos confían en que la estatua impulse pequeños negocios y servicios en una zona de rural y agrícola
Con esta inauguración, Polonia refuerza su tradición de grandes monumentos religiosos construidos tras la caída del comunismo, entre ellos la basílica de Licheń, financiada con donativos particulares e inaugurada en 2004
La estatua de la Virgen María más alta del mundo sigue siendo la Madre de Toda Asia-Torre de la Paz, en Batangas, Filipinas, con 98,15 metros, incluido el pedestal