Los sindicatos policiales y las asociaciones de la Guardia Civil trasladaron este martes a Cuca Gamarra y a Juan Vivas su preocupación por la situación que atraviesa Ceuta después de la llegada masiva de inmigrantes. En el encuentro, llegaron a advertir de que la ciudad "está a una chispa del caos"

Aarón Rivero, secretario de Jupol en Ceuta, sostuvo que la ciudad vive una situación completamente anómala y rechazó hablar de normalidad mientras, según sus datos, permanecen en la ciudad unas 10.000 personas tras las llegadas registradas en las últimas semanas

Denuncias por falta de medios

Rivero cuestionó la respuesta del Gobierno central y afirmó que el único refuerzo recibido en los días posteriores fue un grupo de 18 agentes destinado a la seguridad del presidente del Gobierno durante su visita a la ciudad

El representante sindical aseguró que la falta de efectivos y recursos deja a los policías desprotegidos y complica tanto la seguridad de la población como el regreso a la normalidad

También denunció las condiciones en las que se encuentran algunos agentes desplazados a Ceuta. Según expuso, parte del personal está alojado en instalaciones militares con carencias básicas, como la ausencia de colchones o sábanas, y con un único inodoro para varias decenas de efectivos

A ello sumó el problema de las dietas y del alojamiento. Indicó que los policías siguen cobrando 77 euros diarios, una cantidad que considera insuficiente ante el precio de las estancias en la ciudad y la escasez de viviendas disponibles durante el despliegue

Tensión en las calles

La seguridad ciudadana centró otra parte de la reunión. Rivero aseguró que los agentes intervienen con frecuencia en peleas y alertó de enfrentamientos especialmente violentos entre algunas de las personas que permanecen en Ceuta

Según su relato, en algunos incidentes han aparecido armas blancas y la llegada de los policías habría provocado hostilidad contra los propios agentes. También afirmó que una parte de la ciudadanía lleva semanas sometida a una fuerte tensión

La Unión Federal de Policía en Ceuta respaldó ese diagnóstico y manifestó su coincidencia con las críticas sobre la situación de seguridad y la falta de medios

Exigencia de cambios

En un comunicado, la UFP sostuvo que lo ocurrido en Ceuta no debe tratarse solo como una crisis migratoria. Además, afirmó que la Delegación del Gobierno no atendió su petición de reunión y que la Jefatura Superior de Policía rechazó un encuentro al alegar falta de tiempo

El sindicato también cuestionó algunas explicaciones ofrecidas por miembros del Ejecutivo durante sus visitas a la ciudad, al considerar que no reflejan lo que se vive sobre el terreno

Entre sus demandas figuran un protocolo específico para entradas masivas, más seguridad jurídica para los agentes en frontera, cambios legales para facilitar devoluciones y expulsiones, la activación de Frontex y que todo el territorio de Ceuta sea considerado frontera a efectos de la gestión migratoria