El Tribunal Constitucional de Sudáfrica cerró de forma definitiva la vía para que Shell e Impact Africa sigan con la exploración de petróleo y gas frente a la Costa Salvaje, en el sureste del país
La sentencia pone fin a una batalla judicial de cinco años nacida por la ausencia de una consulta suficiente a las comunidades afectadas. El alto tribunal rechazó además que las empresas pudieran pedir una tercera renovación de sus licencias
Con esta decisión, la corte anuló un fallo anterior del Tribunal Supremo de Apelación y reforzó el peso de la participación pública, la dignidad humana y la protección del medio ambiente
Origen del conflicto
La disputa comenzó en 2021, cuando organizaciones ecologistas y comunidades locales acudieron a los tribunales para frenar los estudios de sísmica marina
Durante el proceso quedó establecido que Impact Africa había obtenido la licencia inicial en 2014 sin una consulta comunitaria significativa antes de ceder a Shell una participación del 50 %
Reacción del sector energético
La sentencia fue recibida con rechazo por parte de la industria energética. La Cámara Africana de la Energía sostuvo que el fallo golpea la seguridad energética del país y advirtió sobre un entorno regulatorio más incierto
Su dirección también afirmó que decisiones de este tipo pueden desviar inversiones hacia otros mercados de la región, como Namibia, donde los recientes hallazgos en la cuenca de Orange han atraído capital internacional
Una zona sensible para la biodiversidad
Las exploraciones previstas abarcaban un tramo marino entre Morgan Bay y Port St Johns. En esa zona habitan ballenas, delfines, focas, pingüinos y tiburones, especies amenazadas y protegidas a nivel internacional