El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un aplazamiento de tres días en la aplicación de los aranceles del 50% previstos contra Canadá, que iban a entrar en vigor este jueves
Según explicó en redes sociales, la pausa llega después de que ambos países alcanzaran un acuerdo pendiente de formalizar en documentos. Trump vinculó el entendimiento con la reanudación de la construcción del oleoducto Keystone XL, que uniría Nebraska y Alberta
Keystone XL vuelve al centro de la negociación
El mandatario sostuvo que el proyecto había quedado paralizado durante la presidencia de Joe Biden y aseguró que ahora podría volver a ponerse en marcha
En paralelo, el primer ministro canadiense, Mark Carney, confirmó el aplazamiento y lo enmarcó en semanas de conversaciones intensas con Washington para resolver asuntos comerciales pendientes y dar más certidumbre a empresas, trabajadores, agricultores y familias canadienses
Persisten las tensiones comerciales
Carney admitió avances importantes, aunque subrayó que todavía queda trabajo por delante. También afirmó que Canadá seguirá centrada en reforzar una economía nacional más sólida, independiente y competitiva mientras continúan las conversaciones
Los aranceles anunciados por la Casa Blanca afectan a una amplia gama de productos, desde vino y cemento hasta palos de hockey, además del sector automovilístico, y podrían tener un impacto económico de hasta 20.000 millones de dólares
Washington justificó la medida alegando un trato discriminatorio de Canadá hacia exportaciones como automóviles, alcohol y productos lácteos. Carney respondió entonces que se trataba de una nueva acción comercial unilateral de Estados Unidos y la describió como una amenaza a la soberanía canadiense