Ciudad de Panamá, 18 de septiembre de 2026. Un grupo de científicos estadounidenses estudia la estratosfera desde Panamá para reunir datos que permitan desarrollar modelos climáticos más precisos
La investigación forma parte del programa Procesos, balance y efectos radiactivos de los aerosoles estratosféricos (SABRE), una iniciativa de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA)
Un laboratorio aéreo entre 13 y 19 kilómetros de altura
La misión está dirigida por Troy Thornberry, científico de la NOAA, y emplea el avión de investigación WB-57 de la NASA. La aeronave puede operar en la estratosfera, entre los 13 y los 19 kilómetros de altitud, con una autonomía aproximada de seis horas
Los vuelos permiten observar cómo se forman, se desplazan y cambian los aerosoles según las estaciones y las regiones. La información obtenida busca fortalecer las herramientas científicas utilizadas para elaborar modelos climáticos y respaldar decisiones basadas en datos
Panamá aporta información sobre la atmósfera tropical
La ubicación del país, en la zona tropical y con costas tanto en el Atlántico como en el Pacífico, ofrece condiciones especialmente útiles para analizar el comportamiento de los aerosoles en los trópicos. Estos procesos pueden influir en el clima global
La operación comenzó el 24 de agosto y está prevista hasta el 23 de septiembre. En ella participan cuarenta científicos, incluidos especialistas panameños. En una etapa posterior, el equipo prevé trasladar sus investigaciones a Chile o Argentina
Partículas con efectos sobre el clima y el ozono
Los aerosoles son partículas presentes en la estratosfera que pueden reflejar la luz solar y servir como superficies para reacciones químicas capaces de afectar la capa de ozono
Por ese motivo, el programa recopila mediciones detalladas de esas partículas y de los gases que las rodean. El objetivo es establecer una referencia sobre el estado actual y la variabilidad de la atmósfera
Los datos también permitirán estudiar la respuesta de la estratosfera ante alteraciones provocadas por la actividad humana y fenómenos naturales, como el tráfico espacial y las erupciones volcánicas
El conocimiento de las condiciones actuales de la estratosfera resulta además relevante para valorar los posibles riesgos de algunas propuestas de intervención climática. Estas iniciativas contemplan liberar de forma intencional partículas reflectantes en la estratosfera para reducir las temperaturas de la superficie