Tapachula, México, 20 ago
Unos 800 migrantes partieron este jueves desde Tapachula, en la frontera sur de México, en una nueva caravana que ahora tiene como destino la capital del país. La salida se da ante las dificultades para seguir hacia Estados Unidos y la falta de empleo y condiciones para sostenerse en la zona
Una caravana para salir del estancamiento
El grupo, que fue nombrado Caravana Sueño Sin Fronteras, está formado por personas de alrededor de diez nacionalidades. Muchos de ellos llevaban meses esperando una respuesta administrativa de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, mientras que otros se sumaron en los últimos días
Entre los participantes hay familias con menores de edad que avanzan con mochilas, bolsos y botellas de agua, con la expectativa de regularizar su situación en otras regiones del país
La mayoría procede de Cuba, Haití, Honduras, Guatemala, El Salvador, Colombia y Venezuela. Con esta marcha también buscan ejercer presión para obtener documentos que les permitan permanecer legalmente en México
Trabajo, papeles y una salida posible
Denisse Zacarías, de nacionalidad hondureña, explicó que decidió sumarse porque no obtuvo respuesta sobre sus documentos y le resulta difícil conseguir un empleo con salario digno
“En lo personal quiero llegar a Monterrey, allá dicen que hay mucho trabajo y hay más oportunidades para poder avanzar”, dijo. Añadió que su objetivo es trabajar, enviar recursos a su familia y establecerse de forma legal en México
Un migrante cubano, que pidió reservar su nombre y fue deportado hace siete meses desde Estados Unidos, afirmó que en Tapachula ya no tiene vida, duerme en la calle y carece de comida y papeles para permanecer en la ciudad
Otros cubanos que viajaban con él dijeron que esperan poder seguir trabajando en labores agrícolas y en tráileres en California cuando termine el gobierno de Donald Trump
La caravana es vigilada por corporaciones de seguridad estatal y personal del Instituto Nacional de Migración. Sería el quinto grupo de migrantes que abandona Tapachula en lo que va del año
México ha pasado de ser un país de tránsito a convertirse también en destino para muchas personas migrantes, en medio del endurecimiento de las restricciones en Estados Unidos. Organizaciones estiman que unas 65.000 personas siguen varadas en la frontera sur a la espera de resolver sus trámites