Una investigación de WWF, realizada durante un año y medio, advierte sobre la extracción irregular de agua y la sobreexplotación de seis acuíferos en España

Las áreas señaladas son el Alto Guadiana, en Castilla-La Mancha; Almonte-Marismas, en Andalucía; Los Arenales, en Castilla y León; Baza, en Granada; el Campo de Cartagena, en Murcia; y la zona Sureste, que incluye territorios de Albacete, Alicante y Almería

Según la organización, en el conjunto de estas zonas se habrían regado más de 80.000 hectáreas de cultivos con agua extraída con claros indicios de ilegalidad. WWF reclama a las administraciones medidas contundentes y una gestión del agua sostenible y equitativa

El Alto Guadiana concentra la mayor presión

La situación más grave se localizaría en La Mancha. Más de 39.000 hectáreas de cultivos estarían siendo regadas con aguas subterráneas cuya extracción presenta indicios de ilegalidad, lo que convierte al Alto Guadiana en el principal foco señalado por el informe

El volumen extraído en esas condiciones rondaría los 69 hectómetros cúbicos durante el periodo analizado, una cantidad equivalente a 27.600 piscinas olímpicas. WWF sostiene que esa extracción supera en un 86 % el volumen permitido por el Plan Hidrológico del Guadiana

Problemas de explotación en Baza y Doñana

En Baza, más de 4.000 hectáreas se estarían regando con agua que presenta claros indicios de ilegalidad. Esa superficie representa cerca del 62 % del área total regada y supone un volumen estimado de 8,34 hectómetros cúbicos

El informe también sostiene que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir estaría calculando por debajo de la realidad el nivel de explotación de algunas masas de agua. En la Sierra de las Estancias, WWF sitúa ese índice en el 208 %

Doñana muestra una evolución favorable, según el documento, aunque el parque natural continúa clasificado como amenazado por la sobreexplotación y la extracción irregular. En el acuífero de Almonte-Marismas, alrededor del 20 % de la superficie regada con aguas subterráneas presentaría indicios claros de ilegalidad. La extracción irregular se estima en 13,34 hectómetros cúbicos

En las tres zonas de la Demarcación Hidrográfica del Segura incluidas en el análisis, se habrían regado unas 15.230 hectáreas con agua cuya extracción presenta claros indicios de ilegalidad

El avance del regadío intensivo

Teresa Gil, responsable del programa de agua de WWF, considera que los casos analizados forman parte de un problema ambiental más amplio y extendido en España

La investigación alerta además sobre el desplazamiento de cultivos y la aparición de nuevas plantaciones con indicios de ilegalidad

Las seis zonas comparten, de acuerdo con el informe, una transformación progresiva de cultivos tradicionales de secano hacia modelos de agricultura industrializada y regadío superintensivo

WWF señala que este proceso ha recibido ayudas públicas, ha incrementado la superficie de regadío y ha elevado la presión sobre los recursos hídricos. También habría generado un efecto llamada para nuevas extracciones irregulares

Gil sostiene que quienes utilicen agua ilegalmente no deberían recibir fondos públicos. Además, reclama que la planificación agrícola y del agua se ajuste a los recursos disponibles y que no se concedan nuevos derechos que profundicen la sobreexplotación