La eliminación ante Monterrey en las semifinales de la Leagues Cup 2026 dejó secuelas en el América. Guillermo Almada admitió que el plantel sintió el impacto y que el equipo tuvo que procesar el golpe antes de encarar el partido por el tercer puesto frente a León

Un vestidor tocado, pero con obligación de responder

En la previa del duelo por el tercer lugar, el entrenador uruguayo explicó que el grupo necesitó pasar por un momento de duelo antes de volver a competir. También remarcó que la exigencia en el club no admite relajaciones: cada partido exige salir a ganar

Óscar Perea reforzó ese mensaje al hablar de responsabilidad, humildad y sacrificio como la hoja de ruta para cerrar la participación en el torneo

El reclamo arbitral sigue presente

Almada también volvió sobre la jugada polémica que marcó la serie ante Rayados. A su juicio, la intervención del VAR fue decisiva y dejó pasar acciones que debieron revisarse con más rigor

El técnico cuestionó dos acciones puntuales y sostuvo que América tuvo opciones para resolver el encuentro antes, aunque reconoció que la eliminación duele

Refuerzo y competencia interna

En medio de ese contexto, la llegada de Carlos Álvarez apareció como una señal de renovación. El mediapunta español de 23 años fue descrito por Almada como un jugador con buenas condiciones y con capacidad para aportar en la rotación una vez que se adapte al equipo

Su ofrece variantes ofensivas y suma competencia interna a un plantel que intenta pasar página, recomponer el ánimo y sostener su buen momento en el Apertura 2026, donde marcha como líder