Boca superó a O’Higgins en la definición por penales y avanzó en la Copa Sudamericana, aunque Rodolfo Arruabarrena dejó un balance muy lejos de la satisfacción. El entrenador remarcó que el equipo cumplió el objetivo, pero reconoció que el rendimiento expuso problemas de juego y de funcionamiento
En la conferencia de prensa, el DT sostuvo que el pase debería servir como impulso, aunque no ocultó su malestar por lo ocurrido durante el partido. Señaló que Boca sufrió el trámite desde el tramo medio del primer tiempo y que el rival manejó mejor el desarrollo general, más allá de que la clasificación terminó favoreciendo al conjunto argentino en los penales
Una advertencia sobre el nivel del equipo
Arruabarrena fue directo al describir el presente del plantel: pidió más trabajo, más fútbol y una reacción sostenida para salir de una etapa que definió como compleja. También dejó claro que no quedó conforme ni con la actuación del equipo ni con la respuesta colectiva dentro del campo
Según explicó, Boca todavía arrastra secuelas de meses difíciles y necesita encontrar confianza desde el juego, además de una mayor rebeldía futbolística. Para el entrenador, la reacción tras el gol rival fue positiva, pero insuficiente para sostener una línea competitiva de manera regular
Ahora, Newell’s en el horizonte
El equipo permanecerá en Rancagua y luego viajará a Rosario para enfrentar a Newell’s por el Torneo Clausura. Arruabarrena ya adelantó que la atención está puesta en corregir errores y en elevar la exigencia para el duelo del fin de semana
Más adelante, Boca tendrá otra serie continental ante Deportivo Recoleta, pero el técnico prefirió no proyectarse demasiado. Su prioridad inmediata es recuperar solidez, mejorar la producción y sostener la clasificación con una respuesta futbolística mucho más convincente