Estados Unidos bloqueó la participación de Mohammad Eslami, vicepresidente de Irán y titular de la Organización de Energía Atómica del país, en la 70ª Conferencia General del OIEA, celebrada este lunes en Viena

El embajador estadounidense ante el organismo, Preston Wells Griffith, confirmó que Washington se opuso a la exención de sanciones solicitada por Austria, país anfitrión de la reunión. El Consejo de Seguridad de la ONU rechazó posteriormente el pedido, de acuerdo con las normas del comité de sanciones

Ante el pleno de la conferencia, el embajador iraní Ali Reza Najafi, con el respaldo de Rusia, condenó la retirada del visado y acusó a Austria de incumplir el acuerdo de sede del OIEA

“La denegación de acceso contraviene la letra y el espíritu del marco legal que rige el acceso a las reuniones del OIEA”, afirmó Najafi

Un representante austríaco explicó que Viena había gestionado la exención, pero que su rechazo por parte del Consejo de Seguridad obligó al país a retirar el visado. En Teherán, el portavoz de la Cancillería iraní, Ismail Bagaei, calificó la medida de “totalmente injustificada” y sostuvo que buscaba “impedir que la voz de Irán llegue al mundo”

Washington cuestionó el rol de Eslami

Griffith afirmó que la presencia de Eslami habría permitido a Irán utilizar los procedimientos del OIEA como una “plataforma de propaganda”, mientras evitaba una cooperación sustantiva y debilitaba la credibilidad del organismo

El diplomático también acusó a Irán de haber enriquecido uranio a niveles incompatibles con fines pacíficos bajo la supervisión de Eslami. En particular, aludió a más de 400 kilos de uranio enriquecido al 60%, una concentración cercana a la necesaria para fabricar armas atómicas

Eslami había viajado hacia Viena el sábado, pero regresó a Irán al no obtener el visado

Bagaei cuestionó además una resolución aprobada la semana pasada por la Junta de Gobernadores del OIEA, impulsada por Estados Unidos, Alemania, Francia y Reino Unido. El texto acusa a Teherán de incumplir sus obligaciones de no proliferación y remite el caso al Consejo de Seguridad por primera vez desde 2006

El conflicto nuclear se intensificó tras los bombardeos

Estados Unidos e Israel bombardearon en junio de 2025 las principales instalaciones nucleares iraníes, después de más de dos décadas de disputas diplomáticas por el programa atómico de Teherán

Desde entonces, Irán restringe el acceso de los inspectores del OIEA, que aún no han podido determinar el paradero del uranio altamente enriquecido. Tras el colapso del acuerdo nuclear JCPOA, las sanciones internacionales fueron reinstauradas en septiembre de 2025, pese al rechazo de Rusia y China

En paralelo, Bagaei negó que Irán desarrolle actividades nucleares en el pico Gazla, ubicado cerca de Natanz y señalado por el presidente estadounidense Donald Trump como un posible objetivo militar

“Las afirmaciones sobre la montaña Gazla son únicamente una campaña mediática y no tienen ningún fundamento”, declaró el portavoz iraní, quien acusó a Washington de llevar adelante una “guerra mediática y psicológica”