La delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia, ha reclamado que la Ertzaintza identifique a los cuatro encapuchados que el domingo derribaron una figura del rey Felipe VI en San Sebastián y golpearon su cabeza con una maza

Garmendia ha considerado “muy grave” el episodio y ha defendido que se actúe ante lo que describió como un ataque contra el respeto institucional. Sus declaraciones se produjeron este lunes frente al Ayuntamiento donostiarra, durante un homenaje a las víctimas del franquismo

El incidente tuvo lugar poco antes del paso de una manifestación contra el fascismo convocada por Ernai, la organización juvenil de Sortu

La representante del Gobierno ha señalado que cada persona puede posicionarse a favor o en contra del Estado de Derecho, pero ha rechazado cualquier conducta intolerante o violenta

Durante el acto de memoria democrática, Garmendia recordó a los donostiarras asesinados y perseguidos durante el golpe de Estado perpetrado por Franco. A su juicio, comportamientos como el ocurrido el domingo reflejan un espíritu antidemocrático similar al de aquel periodo

También sostuvo que los extremos políticos pueden actuar de forma parecida cuando desprecian la diversidad de opiniones y opciones políticas. En este contexto, comparó las actitudes de la ultraderecha y la ultraizquierda, incluidos los sectores radicales que definió como “seudoabertzales”

El alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, pidió a la izquierda abertzale que se pronuncie sobre las imágenes del ataque. El regidor afirmó que hechos de este tipo dificultan la convivencia entre personas con distintas ideologías y pensamientos

Insausti añadió que una de sus principales responsabilidades es proteger Donostia frente a cualquier radicalismo o populismo que utilice la agitación como bandera