Seis policías locales de Ocaña, en Toledo, y un agente de la Guardia Civil resultaron heridos durante los altercados ocurridos tras la suspensión de una macrodiscoteca celebrada por las fiestas patronales del municipio. Cuatro personas fueron detenidas, dos de ellas menores de edad
Los hechos se produjeron durante la madrugada del 6 de septiembre. El dispositivo policial establecido en la zona ordenó cerrar temporalmente el acceso después de que se completara el aforo del recinto
Unas doscientas personas permanecieron en el área de entrada. Según la versión policial, algunos asistentes insultaron y amenazaron a los agentes, saltaron las vallas de seguridad y lanzaron cubitos de hielo, botellas y otros objetos
Suspensión del evento y lanzamiento de objetos
La situación se agravó cuando parte del vallado fue derribada y varias vallas comenzaron a utilizarse como objetos arrojadizos. Ante el riesgo para los asistentes y los agentes, el mando operativo ordenó suspender la actividad y desalojar el recinto
Durante el desalojo continuaron, según la Policía Local, los lanzamientos de adoquines, piedras, botellas de vidrio, botellas de plástico llenas y otros objetos contundentes. También fueron derribados varios contenedores, incluido uno de vidrio
Los incidentes provocaron daños en vehículos estacionados, con lunas y retrovisores rotos. Además, un grupo rodeó un vehículo policial, increpó a los agentes y causó desperfectos, lo que obligó a solicitar refuerzos
Siete agentes heridos
Los seis policías locales heridos sufrieron cortes y contusiones. Uno de ellos recibió el impacto de una botella en la cabeza
En el operativo participaron también quince agentes de la Guardia Civil. Uno resultó herido por el lanzamiento de adoquines y botellas de cristal
El Sindicato de Policía Local de Castilla-La Mancha reclamó una defensa institucional de la actuación de los agentes, el reconocimiento de los funcionarios heridos y medidas contra quienes participaron en los actos violentos, causaron daños o desobedecieron las órdenes policiales
El Ayuntamiento de Ocaña expresó su preocupación por lo ocurrido y pidió calma y responsabilidad