La longevidad saludable no depende únicamente de los controles médicos. Para el cardiólogo Mario Boskis, mantener una vida activa, salir y relacionarse con otras personas también puede contribuir al bienestar de los adultos mayores

El especialista explicó que el aumento de la expectativa de vida impulsó una mirada diferente sobre la vejez. La edad, señaló, no debería significar abandonar las actividades que generan entusiasmo, motivación y satisfacción personal

El valor de tener un propósito

Boskis sostuvo que conservar un propósito ayuda a mantener la actividad y el interés por la vida durante la adultez mayor. Ese objetivo puede estar vinculado con el trabajo, los hobbies, los vínculos o cualquier tarea que la persona pueda realizar de acuerdo con su estado de salud

El concepto japonés de ikigai, asociado con el sentido de vida, aparece relacionado con este enfoque. A su vez, contar con amigos, familiares y un entorno afectivo activo permite reducir el aislamiento y fortalecer las conexiones sociales

Según el médico, la combinación entre propósito, actividad y contacto con otras personas puede favorecer la longevidad y el bienestar general

Qué relación existe entre el frío y las infecciones

Las bajas temperaturas no provocan por sí mismas una infección. Sin embargo, el frío puede afectar el funcionamiento de las cilias, unos pequeños filamentos presentes en las vías respiratorias que colaboran en el traslado y la eliminación de secreciones

Cuando disminuye su movimiento, puede aumentar la producción de moco, la irritación y la dificultad para expulsar esas secreciones. De todos modos, para que aparezca una infección debe intervenir un agente externo, como un virus o una bacteria

Durante el invierno, el riesgo aumenta por la combinación de temperaturas bajas, mayor circulación de virus y permanencia en ambientes cerrados, donde es más probable entrar en contacto con personas enfermas

Medidas de prevención para los adultos mayores

Entre los cuidados recomendados se encuentra el uso de barbijo cuando una persona presenta síntomas respiratorios. La medida busca reducir el riesgo de transmitir una posible infección a otras personas

También es importante lavarse las manos con frecuencia, especialmente al llegar a casa o al trabajo y antes de comer. Muchos microorganismos pueden transmitirse mediante el contacto con superficies contaminadas

La vacunación constituye otra herramienta de prevención. En particular, se mencionan las vacunas contra la gripe, la neumonía y el virus sincicial respiratorio

Antes de aplicarse cualquier vacuna, los adultos mayores deben consultar con su médico de cabecera. El profesional puede evaluar sus antecedentes, factores de riesgo y necesidades específicas de protección frente a cuadros respiratorios