Boca avanzó a los cuartos de final de la Copa Argentina tras superar a Vélez en una definición por penales en el estadio Mario Alberto Kempes. Rodolfo Arruabarrena resaltó la importancia del triunfo en medio de un calendario exigente y admitió que hubiera preferido una resolución menos ajustada
La molestia de Paredes y el aporte desde el banco
El entrenador explicó que Leandro Paredes salió sobre el final por una cuestión física. Señaló que, si el capitán estuviera en condiciones, no lo reemplazaría porque le aporta al equipo pausa y manejo del ritmo
También valoró el ingreso de los futbolistas que tomaron responsabilidad en la tanda decisiva. Mencionó especialmente a Kevin Zenón y Carlos Palacios, que ejecutaron sus remates con eficacia
Prioridad inmediata: el calendario
Arruabarrena dejó en segundo plano el cruce con Vélez y puso el foco en lo que viene: primero Gimnasia por el Torneo Clausura y después San Pablo por la Copa Sudamericana. Aseguró que necesita a todo el plantel disponible para sostener el rendimiento en una agenda sin descanso
El técnico recordó además su antecedente como campeón de la Copa Argentina con Boca en 2015 y sostuvo que le otorga un valor alto al certamen por el prestigio que genera y por la posibilidad de acercarse a la Copa Libertadores. Para esta edición, remarcó que el objetivo es llegar a la final y pelear por el título
Por último, agradeció el acompañamiento de los hinchas que siguen al equipo fuera de Buenos Aires y expresó su deseo de que el próximo cruce con Racing se dispute después de la fecha FIFA, para contar con más tiempo de recuperación