Boca arrancó la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana con una victoria por 3-1 frente a Deportivo Recoleta, un resultado que le da aire para la revancha en Asunción después de haber empezado en desventaja y de haber construido la remontada con una respuesta firme
Rodolfo Arruabarrena se mostró conforme con el rendimiento general, aunque admitió que esperaba una diferencia mayor. El entrenador explicó que el equipo salió acelerado por el contexto del partido, que el gol recibido llegó tras un desvío y que, aun así, el plan fue seguir buscando el arco rival
Paciencia, control y más eficacia
El técnico señaló que la expulsión de Wilfrido Báez, revisada por el VAR tras un golpe a Leonel Flores, ayudó a Boca a manejar mejor el trámite. También contó que en el entretiempo les pidió serenidad para evitar apuros en la segunda parte
Más allá del resultado, Arruabarrena subrayó que quiere ver a un equipo reconocible y competitivo. Dijo que le interesa que la gente se identifique con la propuesta y remarcó que el desafío pasa por sostener una línea de trabajo que le permita al conjunto crecer tanto en la Sudamericana como en la Liga
Lecturas individuales y una agenda apretada
El entrenador explicó que el ingreso de Sebastián Villa respondió a la necesidad de arriesgar con superioridad numérica y destacó que el desequilibrio por los costados empezó a sentirse de inmediato. También elogió a Leandro Lozano por su despliegue, valoró el gol de cabeza de Milton Delgado y resaltó el olfato de Santiago Ascacibar
Sobre Miguel Merentiel, bromeó con su mala racha, aunque remarcó que el delantero trabajó mucho, se movió bien y sigue aportando al funcionamiento colectivo. Además, comentó que Adam Bareiro continúa en recuperación y que Enner Valencia viene con una preparación física progresiva para evitar contratiempos
Ahora, Boca deberá cambiar rápido el chip: el sábado visitará a Platense por la quinta fecha del Torneo Clausura y luego viajará a Asunción para cerrar la serie continental