Atlético de Madrid empezó la Liga de España con una victoria por 2-0 frente al ascendido Málaga en un estreno marcado por una formación inicial muy remendada y por el ruido que rodea a Julián Álvarez

Con varias bajas y jugadores que todavía atraviesan la puesta a punto tras el Mundial, Diego Simeone recurrió a canteranos y suplentes para sostener el arranque. La diferencia llegó en el segundo tiempo, cuando el partido se destrabó con las entradas de los futbolistas llamados a sostener la temporada

Kang-in Lee y Baena resolvieron el partido

Kang-in Lee, uno de los refuerzos más caros del mercado, abrió el marcador con un zurdazo desde afuera del área apenas ingresó en la segunda parte. Más tarde, Álex Baena selló el resultado con un tiro libre. Giuliano Simeone también sumó minutos en el tramo final

La alineación inicial respondió, en buena medida, a la larga lista de futbolistas que el club aportó a selecciones en el Mundial y al regreso tardío de varios de ellos. A eso se suman los refuerzos recientes y algunas salidas, en un plantel que todavía se está terminando de armar sobre la marcha

Julián Álvarez, entre la cautela y la tensión

Entre las ausencias más sensibles apareció la de Julián Álvarez, que volvió a trabajar con el grupo el lunes 10. Su situación trasciende lo físico: el delantero quiere salir rumbo a Barcelona, pero la dirigencia no piensa negociar con ese club, al que considera un rival directo

La postura del club es cerrada. Solo contemplaría escuchar propuestas de la Premier League o de Paris Saint Germain; para Barcelona, la referencia es la cláusula de 500 millones de euros, una forma de dejar claro que no hay margen de negociación

El malestar también quedó expuesto en la foto oficial del plantel difundida esta semana, donde la imagen de Julián contrastó con la de la presentación anterior. En paralelo, los dirigentes insistieron en que no está en venta y confiaron en que la relación con la hinchada pueda recomponerse con el tiempo

La tribuna ya tomó postura

En el Metropolitano no hubo una reacción masiva contra el argentino, aunque sí apareció un insulto aislado al cierre del partido desde un sector ultra. Fuera del estadio, entre varios simpatizantes se notó desilusión, aunque también hubo voces que pidieron esperar a verlo en la cancha antes de condenarlo

Dentro del estadio, el primer tiempo generó preocupación por la falta de vuelo ofensivo. La sensación cambió cuando entraron los nombres que más peso deberían tener durante la temporada, con Baena, Giuliano Simeone y Marcos Llorente empujando la reacción del equipo

La victoria dejó alivio deportivo, pero no cerró la discusión de fondo: en Atlético ya conviven el arranque de la temporada y una novela abierta alrededor de Julián Álvarez, cuyo futuro sigue en disputa