Barracas Central volvió a ganar por la mínima, sostuvo su arranque perfecto y se mantiene arriba en el Grupo B. El 1-0 frente a Riestra le permitió sumar su tercer triunfo consecutivo y conservar la valla invicta

El partido se disputó en un clima intenso, con fricción constante y pocas situaciones claras. Darío Herrera condujo un encuentro típico de clásico, con muchas interrupciones, pelotazos y disputa en cada sector de la cancha

Tapia, presente en un palco improvisado

Claudio Tapia siguió el partido desde un sector cercano a la zona de prensa, detrás de un cerramiento negro que limitaba la visión hacia el palco. Su presencia no pasó inadvertida en un estadio donde ya había estado en otras ocasiones y donde Barracas volvió a festejar

La seguridad restringió el acceso al área, aunque dos alcanzapelotas lograron sacarse una selfie con el dirigente antes del inicio del encuentro. Durante el juego, Tapia observó la acción a pocos metros de su hijo Iván, capitán del equipo

Un desarrollo cerrado y muy físico

Riestra y Barracas se estudiaron desde el arranque y el trámite se hizo áspero. Las faltas cortaron el ritmo, mientras los arqueros Ignacio Arce y Marcelo Miño respondieron bien ante los intentos de Nicolás Benegas y Facundo Bruera

En ese contexto, Barracas encontró la jugada que definió la noche. Miño inició la acción, Gonzalo Porras participó en el armado y el pase final dejó a Gonzalo Maroni en posición de asistir. Jonathan Candia apareció para empujarla y marcar el único gol del encuentro

La fórmula que se repite

El equipo de Barracas volvió a apoyarse en una ventaja mínima para resolver un partido cerrado. Con tres fechas jugadas, mantiene puntaje ideal, no recibió goles y confirma un arranque que ilusiona a su gente