La diferencia entre las dos zonas mixtas del Monumental era evidente. Mientras la salida de la selección argentina estaba rodeada de periodistas y cámaras después del triunfo 7-0, el sector destinado a Burkina Faso permanecía casi vacío
Allí esperaba una delegación juvenil que había llegado a Buenos Aires apenas unas horas antes. Varios jugadores del plantel original decidieron no viajar y, por ese motivo, el seleccionado africano recurrió a futbolistas jóvenes. El amistoso que debían disputar contra Malí había sido cancelado
Un viaje contrarreloj para enfrentar a los campeones del mundo
Ousmane Camara, delantero de 20 años del RFC Liège de Bélgica, ingresó en el segundo tiempo y fue uno de los pocos jugadores de Burkina Faso que logró inquietar a la defensa argentina
El atacante contó que se preparaba para jugar contra Malí cuando recibió el aviso de que debía viajar a la Argentina. El vuelo desde Casablanca duró casi 12 horas y aterrizó en Ezeiza a las 15.43, apenas cinco horas y 17 minutos antes del comienzo del partido
Al llegar al hotel, Camara apenas tuvo tiempo para ducharse, descansar cerca de una hora y recibir un masaje antes de dirigirse al estadio. “No me importaba si eran 30 horas. Yo iba a venir”, explicó
La posibilidad de enfrentar a jugadores como Alexis Mac Allister y Enzo Fernández transformó el cansancio en entusiasmo. “Es mi primera vez en un evento como este, mi primera vez con este tipo de jugadores. Tienen mucha experiencia”, señaló
Camara también reclamó un penal tras caer dentro del área y, después del encuentro, mantuvo su convicción de que había existido una infracción. Antes de retirarse, intercambió su camiseta con Nicolás González. Dijo que la colocaría en la pared de su casa y que algún día se la mostraría a sus hijos para contarles que había jugado contra él
Diarra y una oportunidad que no quiso dejar pasar
Jack Pantoulou Diarra, delantero de 20 años de Al-Ittihad de Libia, fue titular y también respondió en inglés después del partido. A diferencia de Camara, habló con mayor calma sobre la decisión de algunos integrantes del plantel original de no viajar
“No puedo hablar por ellos. Todos tienen sus razones”, sostuvo. Según explicó, sus compañeros conocían su postura y sabían que aceptaría participar si recibía autorización
Para Diarra, jugar contra la selección argentina era una posibilidad demasiado importante para rechazarla. “Soy joven y es una gran experiencia”, afirmó. También reconoció que intentó enfrentarse a Enzo Fernández, aunque consideró que el mediocampista argentino estaba “en otro nivel”
La goleada no alteró su valoración de la jornada. “Fueron 12 horas de viaje y después jugar el partido fue muy difícil. Pero somos jóvenes y queremos ser grandes futbolistas. Fue una buena experiencia. Perdimos, pero ganamos”, resumió
Diarra intercambió su camiseta con Leonardo Balerdi y describió el encuentro como una experiencia irrepetible. “Tal vez en el futuro no vuelva a jugar contra ellos, pero hoy cumplí este sueño. Estoy feliz”, expresó
El reconocimiento de Scaloni
Lionel Scaloni destacó el esfuerzo de la delegación africana y consideró que su presencia permitió que el amistoso se disputara. “Podrían haberse quedado y el partido se habría suspendido. Es muy rescatable lo que han hecho”, afirmó el entrenador argentino
Después de la ducha, un breve descanso, el masaje, los siete goles recibidos y los intercambios de camisetas, Burkina Faso regresó al hotel. El vuelo de salida estaba programado para alrededor de las 5 de la madrugada del domingo
El regreso inmediato no parecía preocupar a Camara. Había cruzado desde África para jugar una noche contra Argentina y, para él y sus compañeros, la oportunidad había valido el viaje