Burkina Faso volvió a su país después de la goleada 7-0 ante la Argentina en el estadio Monumental. El equipo africano había llegado a Buenos Aires pocas horas antes del amistoso, tras un viaje marcado por demoras y dificultades logísticas

La delegación aterrizó en Ezeiza el sábado a las 15.43, apenas cinco horas y cuarto antes del comienzo del partido. El vuelo había demandado 11 horas y 42 minutos para recorrer 9231 kilómetros desde Casablanca, Marruecos

Después de llegar, los futbolistas fueron trasladados a un hotel del centro porteño para almorzar, mientras la utilería era enviada directamente al estadio. El plantel tuvo poco tiempo para descansar y se dirigió al Monumental cerca de las 19.22

El seleccionado ingresó al campo de juego a las 19.31. Los jóvenes aprovecharon el momento para tomarse fotografías, escuchar música y contemplar el escenario antes de medirse con la Argentina. Al final del encuentro, recibieron una ovación del público

Burkina Faso afrontó el compromiso con varios ausentes y sin su entrenador principal, Amir Abdou. El equipo fue dirigido por Moussa Sanogo y recurrió a futbolistas jóvenes para completar la convocatoria. De la lista original solo viajó Bebel Doumbia

Lionel Scaloni valoró el esfuerzo del conjunto africano y consideró destacable que se presentara pese al extenso traslado y la falta de descanso. La Argentina, en su segundo amistoso de la fecha FIFA, aprovechó el partido para probar variantes y terminó imponiéndose con amplitud

El regreso a Burkina Faso tuvo un tono muy diferente. La delegación llegó este lunes a Uagadugú, donde fue recibida oficialmente por autoridades, familiares y simpatizantes

La ministra de Deportes, Juventud y Empleo, Annick Pikbougoum/Zingué Ouattara, elogió la decisión del plantel de cumplir con el compromiso y definió la participación como un hecho histórico y patriótico para el país

Los jugadores fueron homenajeados en el aeropuerto y recibieron condecoraciones. La recepción convirtió la vuelta del equipo en un acontecimiento nacional, después de una experiencia inusual que comenzó con un viaje caótico y terminó con una bienvenida cargada de reconocimiento