El Gran Premio de Bahréin, disputado en el circuito de Sepang, Malasia, quedó marcado por la victoria de Max Verstappen, el rendimiento de Kimi Antonelli y la buena actuación de Franco Colapinto, que terminó fuera de la zona de puntos
Sin embargo, la carrera también quedó asociada a una de las largadas más complicadas de la temporada. Una tormenta tropical obligó a retrasar el inicio alrededor de 90 minutos y modificó el procedimiento previo, con varias vueltas detrás del Auto de Seguridad antes de la partida detenida
Problemas de potencia durante la vuelta de formación
Verstappen, dueño de la pole position, avisó por radio que su Red Bull no aceleraba. Poco después, Lewis Hamilton comunicó una dificultad similar en su Ferrari y avanzó lentamente durante la primera vuelta de formación antes de recuperar el ritmo
Liam Lawson, Gabriel Bortoleto y Valtteri Bottas también reportaron inconvenientes. Hamilton incluso debió detener su Ferrari en plena pista y reiniciarlo. “Tengo un problema de software”, explicó el piloto británico
La situación se produjo durante la primera carrera de Fórmula 1 bajo la lluvia con el reglamento de 2026. Isack Hadjar perdió el control de su auto y se salió de la pista, mientras Bortoleto, Nico Hülkenberg, Esteban Ocon, Sergio Pérez y Arvid Lindblad también tuvieron que detenerse por distintos problemas
Una falla que ya había generado dudas en Azerbaiyán
Carlos Sainz cuestionó la complejidad de los sistemas actuales y sostuvo que correr bajo la lluvia no representa el problema. Según el piloto, las dificultades surgieron por la dependencia del software y por los cambios automáticos de potencia entre superficies mojadas y secas
El inconveniente no fue exclusivo de Sepang. En Azerbaiyán, a dos vueltas del final, Valtteri Bottas sufrió un accidente en el circuito callejero de Bakú después de que una falla alterara la frenada de su Cadillac MAC-26
La unidad de control interpretó de manera incorrecta la posición del auto tras una salida de pista en la curva 1 y activó antes de tiempo un sistema de recarga de energía. Como consecuencia, el monoplaza perdió capacidad de frenado al llegar a la curva 15
Russell perdió el podio en la vuelta 50
George Russell protagonizó una gran largada desde el séptimo puesto y avanzó hasta la segunda posición, beneficiado por las malas salidas de Verstappen y Hamilton. El piloto de Mercedes parecía encaminado a conseguir un podio
Pero cuando terminaba el período del Auto de Seguridad, Russell tuvo que detenerse a un costado de la pista en la vuelta 50 por una falla en la unidad de potencia
El equipo indicó que el problema no había sido provocado por el Auto de Seguridad y que todavía debía ser analizado. Russell, visiblemente frustrado, reconoció que el abandono resultaba especialmente doloroso porque situaciones similares se habían repetido durante la temporada
La explicación sobre el software de lluvia
La Federación Internacional de Automovilismo informó que las dificultades no se originaron directamente en los motores, sino en el software de la centralita que gestiona las unidades de potencia en condiciones de lluvia
Los autos de la nueva generación cuentan con configuraciones específicas para pistas mojadas y de poco agarre. El sistema limita los picos de potencia, pero puede quedar atrapado en una situación incorrecta cuando un monoplaza circula por debajo de cierto umbral de velocidad durante la vuelta de formación
En esas condiciones, el software puede no recuperar correctamente la entrega de potencia, una falla que convirtió la previa del Gran Premio en un episodio caótico y dejó a varios pilotos sin posibilidades de completar la carrera