Franco Colapinto sufrió una de las sanciones más severas de la Fórmula 1 durante el GP de Países Bajos. Cuando ya había escalado del 14° puesto de partida al décimo lugar, recibió un pase y siga que lo obligó a pasar por boxes sin detenerse y lo dejó sin margen para pelear por los puntos

La medida llegó después de una investigación por una infracción en zona de bandera amarilla. El argentino había aprovechado el inicio caótico en Zandvoort, marcado por la bandera roja provocada por el accidente de Max Verstappen y el trompo de Gabriel Bortoleto, para avanzar rápido en el clasificador

La maniobra que derivó en la sanción

El episodio se produjo cuando Colapinto superó a Yuki Tsunoda justo en el momento en que se activaban las amarillas por el incidente de Verstappen en la última curva. En esa situación, el piloto japonés frenó para evitar golpear restos del auto del neerlandés, y el argentino lo esquivó por la izquierda

Además de la sanción en pista, la FIA le quitó tres puntos de la licencia: dos por la primera penalización y uno más por otra infracción vinculada a una bandera amarilla tras un toque entre los Williams

La bronca por radio y el resto de la carrera

El enojo de Colapinto quedó expuesto en su charla con el ingeniero Stuart Barlow. “Por el amor de Dios”, protestó el piloto. “Lo sé, amigo, lo sé. Bien, intentemos concentrarnos y ver qué podemos salvar aquí, colega”, respondió desde el box

Tras cumplir la sanción, el argentino cayó al último puesto y tuvo que remontar el resto de la prueba. Más tarde, otra penalidad de 10 segundos por no reducir la velocidad a tiempo bajo bandera amarilla terminó de complicar su estrategia

Al terminar la carrera, Colapinto expresó su malestar por la decisión: sostuvo que la penalización comprometió toda su competencia y que la maniobra que realizó era más segura que frenar de golpe en plena recta

Pese a todo, cerró la prueba en el 14° lugar. En dos semanas volverá a competir en Monza, sede del Gran Premio de Italia