ZANDVOORT, Países Bajos.- Franco Colapinto cerró el Gran Premio de Países Bajos en el 14° puesto, una ubicación que dejó una sensación de oportunidad perdida después de un inicio muy prometedor
El argentino había largado 14° y, en la primera vuelta, avanzó hasta el 9° lugar. En ese tramo, la carrera quedó marcada por el fuerte accidente de Max Verstappen y por una serie de maniobras en un sector con restos en pista y banderas amarillas
La sanción que cambió todo
La primera penalización llegó por haber adelantado a Yuki Tsunoda en una zona de doble bandera amarilla. Los comisarios le aplicaron un drive through y le descontaron dos puntos de su superlicencia, al considerar que la infracción debía ser castigada con una medida menos severa que la sanción habitual por esa maniobra
Colapinto entendió que la decisión lo dejó sin chances de pelear por los puntos. Tras cumplir la sanción en la octava vuelta, cayó hasta el 20° lugar y quedó obligado a remar desde el fondo en una carrera ya muy comprometida por el estado de la pista y la falta de agarre
Un domingo cuesta arriba
El piloto argentino intentó recuperarse con distintas estrategias y una segunda parada en la vuelta 47 para montar neumáticos blandos hasta el final. Sin embargo, la degradación y la falta de ritmo le impidieron sostener una remontada más sólida
Sobre el cierre, recibió otra penalización por no reducir la velocidad de manera adecuada en una zona de banderas amarillas. Esa nueva sanción agregó 10 segundos a su tiempo y otro punto a la superlicencia, con lo que acumuló 4 en los últimos 12 meses
Más allá del resultado, Colapinto destacó que el equipo sumó un punto gracias al trabajo de Pierre Gasly, que terminó 10°
Monza, el próximo objetivo
Ya con la vista puesta en el Gran Premio de Italia, el argentino confía en que el paquete de mejoras pueda devolverle competitividad
“Allí tendré el paquete de mejoras y ya deseo utilizarlo en mi auto y ponerme en situación de luchar por los puntos”, anticipó
En la misma línea, Flavio Briatore admitió que la carrera quedó prácticamente arruinada desde el inicio por una penalización que consideró demasiado dura, aunque remarcó que el equipo debe seguir adelante hacia Monza