PARÍS. El Tribunal en lo Criminal de París condenó a Loïk Le Priol a 26 años de prisión y a Romain Bouvier a 19 por el ataque en el que murió Federico Martín Aramburú. El tribunal entendió que ambos quisieron matar, aunque descartó que hubieran actuado con premeditación
La decisión llegó después de tres semanas de juicio y de una deliberación basada en 20 preguntas sobre los cuatro acusados. La principal consistía en determinar si el hecho debía ser considerado asesinato, que implica premeditación, u homicidio
Bouvier, condenado por tentativa de homicidio, habló brevemente antes de que el jurado se retirara. Dijo que no encontraba palabras suficientes para expresar su pesar ante el sufrimiento y la dignidad de la familia de Aramburú
Le Priol, exmilitar de 32 años, fue condenado por homicidio. Durante sus últimas palabras aseguró que había intentado ser sincero y comprender sus propios actos. También dijo que esperaba poder sanar durante su permanencia en prisión y que la familia de la víctima algún día pudiera perdonarlo
La fiscalía había solicitado penas algo mayores: 27 años para Le Priol por asesinato y 20 para Bouvier por tentativa de asesinato. Sin embargo, no pidió cadena perpetua ni una pena de seguridad obligatoria, pese a sostener que existían elementos para considerar que hubo premeditación
La diferencia entre homicidio y asesinato
En el derecho francés, el homicidio consiste en quitar voluntariamente la vida a otra persona y puede recibir una pena de hasta 30 años de reclusión criminal. El asesinato incorpora un elemento adicional: la existencia de un plan deliberado previo. Por esa razón, puede ser castigado con reclusión criminal perpetua
La discusión sobre la premeditación estuvo vinculada con el arma cargada y con lo ocurrido durante los minutos previos a los disparos. El tribunal concluyó que existió intención homicida, pero no una planificación anterior suficiente para configurar el delito de asesinato
Las condenas para los otros acusados
Lyson Rochemir recibió una pena de tres años de prisión por ocultación de pruebas. De ese total, 30 meses quedaron en suspenso. Anthony Sorrentino fue condenado a tres años de prisión en suspenso por los mismos hechos
Rochemir y Sorrentino habían sido acusados de ayudar a Le Priol y Bouvier después del ataque. Ambos llegaron al juicio en libertad, aunque debieron permanecer bajo vigilancia hasta la lectura del veredicto
Los cuatro condenados y el fiscal general tienen diez días para apelar. Si la fiscalía considera insuficientes las penas, también puede recurrir. En ese caso, el proceso pasaría a otro tribunal con un jurado popular ampliado
Un juicio marcado por imágenes y testimonios
Durante las audiencias se exhibieron imágenes de la escena del crimen, fotografías del álbum familiar de Aramburú y registros de las cámaras de seguridad. En las grabaciones se escuchaban los disparos realizados durante el ataque
También se presentaron imágenes de Le Priol y Bouvier practicando con armas. Según lo expuesto en el juicio, Bouvier efectuó cuatro disparos en cuatro segundos y Le Priol, seis en el mismo lapso
Entre los testimonios más impactantes estuvo el de María Aramburú. La familia había abandonado la sala antes de que se mostraran las imágenes del cuerpo de Federico. También declararon personas cercanas a la víctima, entre ellas Shaun Hegarty, quien cuestionó las disculpas de los acusados y las calificó de insinceras
La defensa de los dos principales acusados adoptó una estrategia particularmente dura. Sus abogados hablaron de la locura, la imprudencia y la debilidad de sus clientes, además de cuestionar su pertenencia al grupo de extrema derecha GUD
Los representantes de la familia remarcaron el impacto irreversible de la tragedia. Una de las abogadas sostuvo que los acusados no podían presentarse como víctimas, mientras que otra pidió que algún día comprendieran la dimensión de lo ocurrido
Cómo se tomó la decisión
El tribunal estuvo integrado por jurados populares y magistrados profesionales. Estos últimos orientaron el procedimiento sin poder influir en el sentido del voto. En Francia no se exige unanimidad: una mayoría cualificada permite alcanzar un veredicto, incluso condenatorio
Los jurados tampoco están obligados a ajustarse a las penas solicitadas por la fiscalía. Dentro de los límites previstos para cada delito, pueden imponer una sanción más severa
La lectura del fallo se produjo bajo un operativo de seguridad reforzado en París, debido a la visita del papa León XIV y a la proximidad entre la plaza Saint-Michel y el Palacio de Justicia. El acceso principal al edificio permaneció acordonado