Corinthians dio marcha atrás y resolvió no renovar el contrato de Memphis Depay, por lo que el delantero neerlandés ya no estará disponible para el cruce del jueves ante Rosario Central, en Arroyito, por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores
Una decisión marcada por las cuentas
La dirigencia del equipo de San Pablo comunicó que la determinación respondió exclusivamente a la necesidad de preservar el equilibrio financiero del club. También adelantó que Osmar Stabile ofrecerá una conferencia de prensa en los próximos días para explicar el escenario
Según la información difundida en Brasil, las conversaciones entre las partes tuvieron varios puntos de desacuerdo y, aunque durante julio parecía haberse acercado un entendimiento, finalmente no hubo firma
La deuda y el impacto deportivo
El delantero, de 32 años, acumula 79 partidos con Corinthians en casi dos temporadas, con 20 goles, 15 asistencias y tres títulos: el Paulista y la Copa de Brasil en 2025, y la Supercopa Rei en este año
El club mantiene además una deuda relevante con el atacante, calculada en 42 millones de reales y con posibilidad de trepar a 77 millones si se agregan intereses. Ese monto deriva de primas pactadas en 2024 y de objetivos vinculados a rendimientos, goles, asistencias y títulos
Un conflicto que sigue abierto
Al no haberse firmado una nueva extensión, Depay queda en libertad de reclamar ese dinero y, si lo decide, puede acudir a FIFA para iniciar acciones legales. En ese contexto, la continuidad del jugador habría implicado un compromiso económico que la conducción actual consideró incompatible con las obligaciones del club
Corinthians arrastra además un presente delicado: hace tres meses que no puede sumar refuerzos y ya recibió tres sanciones económicas, dos de la entidad madre del fútbol y una de la CBF, por un total cercano a los 22 millones de reales
Así, el equipo brasileño llegará al duelo en Rosario sin una de sus figuras, pero envuelto en un frente institucional que sigue sumando tensión