Rosario Central perdió 1-0 ante Corinthians en Brasil y se despidió en los octavos de final de la Copa Libertadores. El partido fue parejo, pero terminó marcado por una jugada sobre el cierre y por una frase de Ángel Di María que abrió interrogantes sobre lo que viene
Un gesto que se viralizó
En los primeros minutos del segundo tiempo, con el marcador todavía igualado, Di María se levantó el short y se palmeó la pierna sobre el tatuaje de la Copa del Mundo ganada con la selección argentina en Qatar 2022. La acción pasó inadvertida para el árbitro y para los futbolistas rivales, pero tomó fuerza enseguida en redes sociales
Más tarde, el foco cambió a una acción de Raniele sobre Enzo Copetti. El mediocampista de Corinthians fue con la plancha, impactó de lleno en la pierna del delantero y, tras la revisión del VAR, terminó expulsado. Esa roja dejó al equipo brasileño con diez, como ya le había ocurrido en la ida en Rosario
El golpe final y la frase más dura
El único gol de la noche llegó a diez minutos del cierre, cuando Bidon definió después de un centro de Memphis Depay. Con eso, Central quedó eliminado y volvió a quedar lejos de la primera Libertadores de su historia
Después del partido, Di María admitió que el equipo tuvo chances, pero no logró sostener la idea de Jorge Almirón ni concretar las oportunidades que generó. En el cierre, dejó una declaración que encendió las alarmas: dijo que era un momento duro, que su sueño era otro y que ahora iba a pensar qué quería seguir haciendo