Una noche inolvidable en Caballito

La Copa Mercosur 1999 dejó una postal difícil de repetir para Boca: un 5-1 sobre San Pablo que sigue siendo su mayor goleada internacional frente a un rival de peso continental. La escena se dio en el estadio de Ferro, en medio de un equipo que atravesaba un gran momento local bajo la conducción de Carlos Bianchi

El torneo reunía a varios de los principales clubes de Sudamérica por invitación y se jugaba en el segundo semestre del año. Boca llegaba como campeón del Clausura 99 y con una base de futbolistas que también había tenido protagonismo en la Copa América de Paraguay con la selección argentina

La exhibición ofensiva

Ese debut ante San Pablo se jugó sin Juan Román Riquelme, afectado por un golpe, y con una formación que incluyó a Oscar Córdoba; Hugo Ibarra, Cristian Traverso, Walter Samuel, Rodolfo Arruabarrena; José Basualdo, Mauricio Serna, Diego Cagna; Guillermo Barros Schelotto y Antonio Barijho

El equipo azul y oro resolvió el partido en el primer tiempo: Guillermo Barros Schelotto marcó tres goles en media hora e Ibarra convirtió un tanto memorable. Raí descontó para el conjunto brasileño y Barijho completó la cuenta en el complemento

Del otro lado estaba un San Pablo dirigido por Paulo César Carpegiani, con Rogério Ceni, Edmílson, Marcio Santos y Raí entre sus nombres más reconocidos

Un grupo con tropiezos y reacción

Después de esa actuación, Boca cayó 1-0 ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, aunque luego se recuperó con un triunfo 3-0 sobre Independiente en el inicio del Apertura. Más adelante, venció a Universidad Católica en la Bombonera, empató en el Morumbí y volvió a perder con San Lorenzo como local

En la última fecha del grupo, el equipo de Bianchi ganó 3-1 en Chile y terminó segundo de su zona por diferencia de gol, detrás de San Pablo. Con 10 puntos, quedó bien posicionado, pero no le alcanzó para evitar una definición inesperada

La eliminación por bolillero

El problema apareció al definir al último clasificado entre los mejores segundos. Boca y Corinthians terminaron igualados en puntos, goles a favor y goles en contra. Se propuso un desempate en cancha neutral, pero el club brasileño lo rechazó por su calendario local

Entonces, la Conmebol resolvió el pase por sorteo. En Asunción se usó un bolillero con diez pelotas: los números pares representaban a Corinthians y los impares a Boca. Salió el 4, y el boleto quedó en manos del equipo paulista

La decisión dejó a Boca sin la chance de enfrentar a San Lorenzo en cuartos de final y también le quitó un premio económico de 400 mil dólares por avanzar de ronda

Un recuerdo con doble filo

La Copa Mercosur 1999 terminó con Flamengo como campeón, pero para Boca quedó una marca singular: la goleada más importante de su historia frente a una potencia internacional en torneos continentales y, al mismo tiempo, una eliminación que todavía parece sacada de otro tiempo