El festejo comenzó apenas terminó el partido. Jugadores e hinchas del CASI se reunieron junto al ingoal de la calle Darragueira para celebrar una victoria tan ajustada como significativa: 18-13 sobre el SIC
La celebración creció en pocos segundos. Cientos de personas cantaron, saltaron y agitaron banderas para festejar el triunfo en el clásico y la clasificación a las semifinales
Una defensa que sostuvo la victoria
El encuentro fue intenso, tenso y dramático. El CASI logró marcar primero, defendió con firmeza y resistió los intentos del SIC por buscar el try que le permitiera remontar el resultado
Felipe Hileman anotó el primer try y Juan Akemeier consiguió el segundo. Para este último, la disciplina, la defensa y la capacidad de aprovechar las oportunidades fueron las claves del triunfo
Ignacio Larrague, una de las figuras del partido, resumió la evolución del equipo con una frase: “Empezábamos perdiendo y esta vez marcamos primero”. La victoria llegó después de un éxito ante Belgrano y consolidó al conjunto de San Isidro en una posición privilegiada
El objetivo dejó de ser solo la clasificación
Hugo García, pilar derecho, destacó que el resultado es consecuencia de un proceso prolongado. “Primero, debíamos clasificarnos y ahora, vamos por todo”, expresó durante los festejos
El CASI disputará las semifinales por segundo año consecutivo. Además, la Intermedia y la Preintermedia también avanzaron entre los cuatro equipos que competirán por el campeonato
El próximo desafío será sostener el nivel mostrado frente a un calendario exigente, que incluye a Belgrano, SIC, Newman y Alumni. Mientras tanto, el club ya tiene asegurado su lugar en la definición y vuelve a mirar con ilusión un título que se le niega desde hace 21 años
Joaquín Domínguez, debutante en esta clase de clásicos, ingresó en el tramo final para colaborar en la resistencia ante la presión rival. Santiago David, con un vendaje en la cabeza, también se sumó al festejo junto con el entrenador Junior Murgier y el resto del plantel
La clasificación transformó el clásico en una celebración completa. Entre canciones, abrazos y banderas, el CASI confirmó que su candidatura dejó de ser una expectativa y se convirtió en una posibilidad concreta