Las entradas para el Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid salen al público general con un nivel de demanda pocas veces visto. La preventa exclusiva se agotó en apenas dos minutos y la lista de espera ya reúne a 235.000 personas

Interés récord

La magnitud del arranque ha situado a Madrid en el foco internacional del automovilismo. La expectación se ha notado dentro y fuera de España, con especial tirón entre aficionados de Latinoamérica y Estados Unidos

La presidenta de la Comunidad de Madrid defendió en la Asamblea el alcance del evento y destacó el impacto que puede tener para la ciudad en términos de proyección global, turismo y actividad económica

Obras en marcha en Ifema-Valdebebas

Mientras avanza la venta de entradas, el nuevo circuito urbano MadRing sigue su calendario de obras. El objetivo es que el asfaltado esté terminado antes de que acabe el año, incluida la curva conocida como La Monumental

La organización trabaja con la previsión de ampliar la capacidad del evento de forma progresiva. Según su plan de negocio, en 2026 se partirá de 110.000 espectadores y la meta sería alcanzar los 140.000 en 2030, aunque esas cifras todavía no están cerradas

Críticas por precios y acceso

La fuerte demanda también ha reactivado las críticas. Parte del público cuestiona la exclusividad de algunos canales de venta y el precio final de los abonos, que en varios casos se sitúan en niveles comparables o superiores a los de otros grandes premios europeos

Otro punto de malestar ha sido la exigencia de contar con determinadas tarjetas durante la preventa, algo que dejó fuera a muchos compradores potenciales. También se agotaron con rapidez las localidades más económicas

Por ahora, no se ha aclarado cuántas entradas quedarán reservadas para futuras fases de venta ni cómo se repartirá el resto entre compromisos comerciales, instituciones o patrocinadores. La gran incógnita sigue siendo el acceso real del público general a las próximas tandas de abonos