Corea del Norte jugará este domingo ante España la final del Mundial Sub-20 femenino en el estadio Miejski de Lodz, Polonia. Aunque el fútbol norcoreano casi no figura entre los referentes internacionales, su selección juvenil es una de las grandes potencias de la última década

El equipo defiende el título conseguido en 2024 y suma siete campeonatos mundiales entre las categorías Sub-17 y Sub-20. En este torneo ganó sus seis partidos, marcó 16 goles y mantiene su arco invicto desde los octavos de final del Mundial anterior

Un dominio concentrado en las categorías juveniles

El éxito de las norcoreanas resulta llamativo porque no se traslada con la misma intensidad al fútbol adulto. La selección masculina ocupa el puesto 121 del ranking FIFA y el 21 entre los equipos de la Confederación Asiática. Además, el fútbol comparte protagonismo con disciplinas como el taekwondo, el judo y el tenis de mesa

Expertos en deporte y observadores del país atribuyen el rendimiento juvenil a una combinación de factores políticos, físicos y organizativos. Los triunfos internacionales sirven como demostración de capacidad frente al exterior y también como una herramienta de reconocimiento dentro de Corea del Norte

Formación estricta desde la adolescencia

El desarrollo de talentos deportivos comienza en las escuelas primarias y secundarias. En 2013, el gobierno creó la Escuela Internacional de Fútbol de Pyongyang, destinada a seleccionar, educar y entrenar a jóvenes desde los 13 o 14 años bajo un sistema disciplinado y profesional

Una de las explicaciones sobre la ventaja juvenil sostiene que la distancia con la elite internacional es más accesible en esas edades. Para las autoridades, el objetivo no necesariamente sería construir una trayectoria prolongada, sino concentrar los recursos en equipos con posibilidades concretas de ganar

Premios que ofrecen movilidad social

Las recompensas también cumplen un papel importante. Para las jugadoras procedentes de zonas rurales, integrar un equipo exitoso puede facilitar el acceso a Pyongyang, donde existen mejores condiciones de alimentación y atención sanitaria

Los premios por conquistar títulos internacionales u obtener medallas pueden incluir viviendas, vehículos y el ingreso al Partido de los Trabajadores. En un país marcado por la desigualdad entre la capital y el campo, esos beneficios representan una posibilidad excepcional de ascenso social

Un sistema cerrado con pocas certezas

Las restricciones internas y las sanciones económicas limitan las oportunidades de las futbolistas para emigrar y competir en el extranjero. Incluso en otros deportes, hubo casos en los que los salarios de atletas enviados a Europa eran transferidos primero a cuentas del gobierno

Por eso, las razones exactas del dominio norcoreano siguen abiertas a distintas interpretaciones. La estructura estatal, la selección temprana, la disciplina y los incentivos sociales parecen formar parte de la explicación, aunque el hermetismo del país impide conocer todos los detalles

Con Choe Rim-jong como una de sus figuras, Corea del Norte buscará ante España otro título para confirmar su lugar como referencia mundial del fútbol femenino juvenil