Después del subcampeonato mundial, Nicolás Tagliafico aprovechó sus días de descanso para viajar a Grecia con su esposa, Carolina Calvagni. La pareja compartió en redes varias postales de sus vacaciones, entre playas, paseos en yate y cenas junto al mar

Un encuentro inesperado en Atokos

Durante una de las excursiones, ambos llegaron a la isla de Atokos, conocida por los cerdos salvajes que circulan libremente por la costa. Desde el barco, Tagliafico explicó que el lugar atrae a muchos visitantes por esa curiosidad turística

Antes de bajar a la playa, recordó una experiencia similar en Bahamas y señaló que, en esta isla, los animales parecían más pequeños. Sin embargo, al pisar tierra firme comprobó que había ejemplares de distintos tamaños y que estaban muy cerca de la gente

Mientras grababa, su esposa les ofrecía pequeños trozos de fruta para alimentarlos. En un momento, uno de los cerdos detectó una bolsa con comida y el futbolista reaccionó con susto. Pese a la tensión, Calvagni siguió interactuando con los animales, incluso acariciándolos y sentándose a su lado

La pareja aclaró que los turistas mantenían una actitud respetuosa y no intentaban cargar ni molestar a los cerdos. También señalaron que los animales viven libres en la isla y que el acceso al lugar es gratuito

Además de Atokos, Tagliafico y Calvagni se hospedaron en Zante, también llamada Zakynthos, donde disfrutaron del agua cristalina, las formaciones rocosas y varias salidas en yate. Entre atardeceres y cenas románticas, el campeón del mundo resumió el viaje con una declaración afectuosa en sus redes