Esteban Ribovics firmó una de las victorias más resonantes de su carrera en la UFC. El peleador salteño superó por nocaut técnico a Edson Barboza en el peso ligero, en una presentación contundente dentro de la cartelera estelar del UFC 330, disputado en el Xfinity Mobile Arena de Philadelphia
Un dominio que se fue intensificando
Desde el primer round, el argentino empezó a imponer condiciones. Le abrió un corte en la ceja derecha a Barboza y quedó cerca de resolver la pelea antes del descanso
En el segundo asalto mantuvo la presión, no le dio margen al brasileño y fue en busca del cierre. Cuando Barboza quedó visiblemente afectado, Ribovics aceleró con una ráfaga de golpes y un codazo que obligó al árbitro Herb Dean a detener el combate para proteger al veterano de 40 años
Respeto en la victoria y un pedido claro
Después de la definición, Ribovics saludó a Barboza y aprovechó su momento en el octágono para pedir un cruce contra un rival ubicado cerca del Top 15 del ranking. También reconoció que todavía tiene margen para seguir creciendo y que quiere una nueva oportunidad para mostrarse ante su gente
La noche tuvo un cierre emotivo: Barboza decidió poner fin a su carrera profesional y dejó sus guantes en el centro del octágono
Una revancha personal para Ribovics
Con este triunfo, el argentino llegó a cinco victorias en ocho peleas dentro de la UFC. Además, remarcó que esta actuación reflejó las correcciones que hizo tras su derrota previa ante Mateusz Gamrot, el 11 de abril de 2026
Ribovics aseguró que salió a imponer su estilo, a golpear con fuerza y a consolidar lo que considera el inicio de su camino más importante dentro de la organización