Estudiantes dejó atrás parte del malestar acumulado durante una semana complicada y superó 3-0 a Gimnasia de Mendoza en el estadio UNO, por el Torneo Clausura
El conjunto platense venía de perder la Supercopa Internacional ante Rosario Central por 3-1 y de quedar eliminado de la Copa Argentina frente a Platense. Además, había sufrido las lesiones de Gabriel Neves y Jalil Elías, que se sumaron a la baja de Joaquín Correa
Un triunfo necesario para seguir en carrera
Alexander Medina dispuso una formación con siete habituales titulares, aunque dejó a Guido Carrillo entre los suplentes y a Alexis Castro fuera de la convocatoria. El objetivo era no alejarse de los puestos que clasifican a los octavos de final y mantenerse en la pelea por el ingreso a las copas internacionales de 2027
Marcos Rojo, reciente incorporación del club tras rescindir su contrato con Racing, observó el encuentro desde una de las plateas. El defensor tenía previsto realizarse la revisión médica al día siguiente para avanzar con su llegada al equipo
El partido comenzó con mucha fricción. A los diez minutos, Ezequiel Piovi recibió un golpe en la zona de la cadera y continuó en el campo por algunos minutos, pero finalmente fue reemplazado por Bautista Kociubinski
Gimnasia aprovechó el inicio dubitativo de Estudiantes y buscó acercarse al arco local. El desarrollo se volvió áspero y las protestas crecieron por la cantidad de infracciones. En los primeros 40 minutos se cometieron 16 faltas, mientras que Tomás O’Connor recibió la primera tarjeta amarilla
Cetré abrió el camino y Fabricio Pérez definió el partido
Con el correr del juego, Estudiantes tomó el control y empezó a imponer su intensidad. También hubo un fuerte choque de cabezas entre Guido Carrillo y Agustín Módica, quien debió ser sustituido. Carrillo terminó con una herida sangrante, aunque pudo continuar
A los 37 minutos, Diego Mondino derribó a Carrillo dentro del área y el árbitro sancionó penal. Edwin Cetré se hizo cargo de la ejecución y puso el 1-0 para el equipo local
La diferencia se amplió en el tramo final. Fabricio Pérez, que había ingresado desde el banco, convirtió dos veces en los últimos cuatro minutos: primero, tras una corrida en soledad desde su propio campo, y luego con un cabezazo colocado
Estudiantes consiguió una goleada que le permitió recuperar confianza, aunque todavía atraviesa un momento de preocupación mientras se prepara para la semifinal de la Copa Libertadores